COLUMNA

Siente a Aristóteles en su consejo

La empresa no se ve reñida con la cultura, ni menos aún con la filosofía. Como organización adaptada que es a cada circunstancia histórica, incorpora unos valores y atesora unos principios. Por eso, está de moda en los libros de management estudiar conceptos y valores filosóficos para adaptarlos al día a día empresarial. José María Cuevas, presidente todavía de CEOE, sabe de esta realidad, tal y como demuestra en su prólogo del libro Siente a Aristóteles en su consejo. Cómo aplicar la filosofía al mundo empresarial de hoy (Almuzara): 'Este triunfo de las libertades económicas tiene una clara contrapartida: también en todas partes al empresario le es exigido un mayor compromiso, mayor responsabilidad, mayor solidaridad con los demás. Desde las teorías del buen gobierno al ejercicio de la responsabilidad social, desde la ética en los negocios a las autorregulaciones más diversas; desde el cumplimiento estricto de las leyes fiscales y sociales hasta el respeto del medio ambiente, a los consumidores y a las minorías; desde la lucha contra la exclusión social hasta la integración de más colectivos, las demandas de la sociedad hacia sus empresarios no paran de crecer'.

La sociedad le pide más a la empresa. Y ¿qué puede ofrecer la filosofía al mundo de la empresa actual? ¿Qué haría Aristóteles si se sentara en el consejo de administración de su empresa? Esas son las preguntas que el dirigente empresarial y apasionado por la filosofía Luis Carreto intenta responder en su jugoso libro Siente a Aristóteles en su consejo, bajo el íntimo convencimiento de que los filósofos y pensadores nos han legado a lo largo de los siglos un inmenso patrimonio de sabiduría que debemos aprovechar tanto para enriquecer nuestros conocimientos como para aplicarlos al mundo empresarial.

Carreto proyecta las cinco dimensiones aristotélicas del ser humano -intelectual, estética, moral, espiritual y afectiva- a la vida de la empresa bajo varios capítulos. En el primero, Hay que tener valor y no ponerle precio, dimensión intelectual de la verdad, analiza la confianza como uno de los principales activos de cualquier empresa, amén del respeto, la excelencia y las reglas de competencia. El segundo es El arte es poder, dimensión estética de la belleza, en la que se pondera la creatividad, la innovación y la imagen de la empresa.

Trabajadores y directivos deben estar formados, motivados y adecuadamente retribuidos

El tercer capítulo, Preocúpate de lo tuyo, dimensión moral de la bondad, se centra en la ética empresarial y la lucha contra la corrupción, en el espíritu y la cultura empresarial, la identidad corporativa y la responsabilidad social de las empresas. El cuarto capítulo atendería a la dimensión espiritual, girando sobre la unidad. Se titula Sé tu mismo y aborda la necesaria coherencia externa e interna de la empresa, y el equilibrio entre la individualidad y el trabajo en equipo.

Y como última categoría se plantea la dimensión afectiva, bajo el título Del buen vecino sale el buen amigo, en el que aborda la realidad y el funcionamiento de los consejos y consejeros, el trabajo y el coaching como instrumento de mejora de la gestión y competitividad. En su epílogo, el autor refleja el desarrollo de la psicología industrial y los modelos de gestión de recursos humanos nacidos en los EE UU de los años cincuenta y en permanente cambio hasta llegar a nuestros días.

Trabajadores y directivos deben estar formados, motivados y adecuadamente retribuidos. ¿Cómo conseguir que en pleno siglo XXI las personas que trabajan en nuestras empresas puedan incrementar su eficacia profesional y su felicidad personal? Pues dejando que la filosofía ilumine los modelos empresariales, buscando caminos que nos ayuden a redescubrir a la persona en su esencia vital y a reaprender lo fundamental. El concepto de desarrollo holístico, equilibrado de la persona, los hará mejores, más felices y eficaces. 'Pensemos, recapacitemos y reflexionemos; en resumen, filosofemos', nos anima el autor.

Un libro de recomendable lectura que nos ayudará a descubrir el filósofo que llevamos dentro y que iluminará con conocimiento nuestros modelos de gestión empresarial. José María Cuevas, un hombre que derrocha sensatez, inteligencia y prudencia a favor de la empresa y la sociedad española, tuvo a bien presentarlo en un desayuno ante los medios. La casa de los empresarios fue también, esa mañana, la casa de la filosofía.

Manuel Pimentel.