Aumento

El volumen de los planes de pensiones se ha cuadruplicado en 10 años

El sistema español de planes de pensiones complementarios ha crecido un 337% en la última década, un ritmo muy superior al de los 11 mayores mercados de pensiones del mundo. En la mayoría de estos países, no obstante, el volumen gestionado por los planes de pensiones se ha duplicado desde 1996.

El sistema privado de pensiones español ha multiplicado por cuatro sus activos bajo gestión en un plazo de 10 años. El volumen gestionado ha pasado de 17.000 millones de euros a finales de 1996 a 76.000 millones a finales de septiembre, según datos de Inverco, la asociación de las gestoras de planes. Estas cifras incluyen los planes de pensiones del sistema individual, de empleo y asociado.

El crecimiento en 10 años asciende al 336,78%, un ritmo muy superior al de los sistemas de pensiones de los países más desarrollados en esta materia. Según un informe publicado ayer por la consultora Watson Wyatt, los 11 países con los sistemas privados de pensiones más desarrollados del mundo han registrado un crecimiento conjunto del 105,8% en una década. Es decir, que en el mismo periodo el mercado español ha crecido el doble, aunque hay que tener presente que su nivel de desarrollo era menor que el de los 11 primeros en 1996.

'Este crecimiento es un alivio para aquellos países que necesitan mitigar los efectos de una demografía adversa en la que las ratios de dependencia van a aumentar significativamente', señala en una nota Roger Urwin, director global de consultoría de inversión en Watson Wyatt. 'Aunque los activos bajo gestión han ganado mucho terreno en los últimos cuatro años, los compromisos por pensiones han seguido aumentando por el descenso de la mortalidad y la caída de los tipos de interés a largo plazo', continúa.

El mayor mercado del mundo de planes de pensiones es el estadounidense, que ya lo era también en 1996. Con casi 11.000 millones de dólares, el sistema de pensiones estadounidense concentra el 60% de los activos de todo el mundo.

En los últimos 10 años se ha producido a nivel global una cierta rotación hacia activos de mayor riesgo. Las inversiones en renta variable de los planes de pensiones han pasado de 51,6% al 60,2% de la cartera, mientras que las inversiones en renta fija de han reducido del 36,5% al 25,5%.

Sin embargo, la tendencia puede invertirse. 'Vemos recientemente un menor crecimiento de la inversión en Bolsa y un cambio de tendencia en que los bonos y las inversiones alternativas crecerán', explica Urwin. 'Los factores que catalizan este enfoque más defensivo son la mejora de las posiciones de capital, que permite que los objetivos de inversión sean más moderados, y los cambios en regulaciones y sistemas de contabilidad, que hasta ahora favorecían la renta variable y los instrumentos de pasivo más maduros'.