Lunes de los fondos

Interioridades de la renta fija

La deuda de plazos cortos es una alternativa para un año que se prevé malo para los bonos

El pasado 2006 fue un mal año para los fondos de renta fija, algo que no por esperado ha dejado de generar sufrimiento a un buen número de inversores. Afortunadamente, lejos quedan los tiempos en que no era poco habitual vender fondos de renta fija con la supuesta ventaja de que no se podía perder dinero. Para aquellos inversores no muy jóvenes y con un poquito de memoria el año 1994 fue paradigma y en ocasiones dolorosa lección de lo movidos que pueden llegar a resultar los mercados de bonos. Así, muchos partícipes de fondos de renta fija aprendieron que la renta fija de fija no tiene apenas nada si exceptuamos el cupón.

Fuertes y aceleradas subidas de tipos pueden conducir a violentos movimientos hacia abajo en los precios de los bonos y en consecuencia en el valor de las carteras de los fondos de renta fija. El pasado año 2006 no es comparable a aquel de hace 12 años pero las progresivas subidas de los tipos de referencia a corto plazo por parte del Banco Central Europeo han terminado pasando factura a la deuda de la zona euro.

De este modo, la rentabilidad media de los fondos registrados a la venta en España, que se clasifican dentro de la categoría Lipper de renta fija euro, fue negativa (-0,13%) en 2006. Por tanto, se produjeron ligeras pérdidas por término medio para aquellos fondos que se sitúan en la parte larga de la curva y que son por ello los más sensibles a movimientos en los tipos de interés. Aquellos fondos que invierten en bonos con vencimientos largos de la eurozona, según la correspondiente clasificación de Lipper, se comportaron incluso peor y se dejaron de media un 0,8%. Siguiendo la lógica de los rendimientos y plazos, los fondos pertenecientes a las categorías de bonos euro y eurozona de medio plazo apenas obtuvieron una ganancia media alrededor del 0,20% mientras que los de corto plazo superaron el 1% pero se quedaron también claramente por debajo de los monetarios.

En cualquier caso y como apuntábamos anteriormente, este comportamiento no supuso ninguna sorpresa, al menos para los gestores de fondos de inversión. La encuesta que Lipper realiza mensualmente entre gestores de fondos españoles no arrojaba dudas hace más de un año cuando, en la edición de diciembre del 2005, cerca del 79% de los mismos decía estar infraponderado en bonos. Lo noticiable es que un año después la situación apenas ha variado y en la última encuesta, correspondiente al mes pasado, un 71% de los gestores declara encontrase infraponderado en renta fija, en relación a su índice de referencia interno.

Así, las expectativas para el presente año 2007 siguen siendo poco halagüeñas para los fondos de renta fija. En realidad, las subidas de tipos en Europa se prevé que continúen, al menos en la ausencia de acontecimientos geopolíticos de relevancia, por lo que no es de extrañar la actitud de los gestores de fondos.

¿Cuáles son las actitudes y posibilidades para los gestores de fondos de renta fija europea y de calidad en este escenario? Pues básicamente las mismas del pasado 2006 y que para aquéllos que jugaron dichas bazas les permitió batir a la competencia.

En primer lugar, jugar con las duraciones para mantenerlas en el extremo corto de la categoría de fondos de renta fija en la que se encuadran. En segundo lugar, las condiciones favorables para el crédito permiten sacar un plus de rendimiento mediante la exposición a deuda high yield o de alto rendimiento, y una asignación residual en el límite de lo permitido, dentro de una categoría de fondos de bonos de calidad, puede conducir a batir los índices de referencia. Finalmente, estrategias de valor relativo acertadas y uso de derivados también pueden contribuir a vencer a la competencia.

La recomendación para el inversor es clara si nos basamos en los parámetros arriba expuestos y debe ser la de favorecer la renta fija a corto plazo sobre la de largo. En la búsqueda de fondos concretos es recomendable inclinarse por aquéllos en que la estrategia declarada del gestor es situarse corto con respecto a su índice de referencia y con una actitud favorable a la deuda de menor calidad crediticia. Por último y como siempre, las comisiones reducidas serán un claro factor en nuestras posibilidades de obtener rentabilidades superiores a la media del sector.

Análisis. La renta fija como refugio

¦bull; Las malas perspectivas nunca deben ser excusa para eliminar la renta fija de nuestras carteras de inversión. La renta fija siempre debe formar parte de una cartera equilibrada.

¦bull; La respuesta, como hacen los profesionales, debe ser sólo la de reducir nuestra exposición a la misma y elevarla en otra clase de activos sobre los que seamos más positivos, como puede ser la renta variable.

¦bull; Hay que tener en cuenta que todo ese escenario puede cambiar muy rápido y es entonces cuando se aprecia la seguridad que confieren los bonos.