Lunes de los fondos

La tentación emergente

El peso ideal de estos activos en una cartera diversificada ha de ser del 5% al 10%

Los fondos de inversión que invierten en mercados bursátiles de países emergentes han sido una de las mayores tentaciones que aquellos inversores, ansiosos de retornos rápidos y voluminosos, han tenido durante los dos últimos años. En realidad, el 'hambre' por estos productos, por parte de los inversores europeos y españoles, se vio fuertemente disminuida con la corrección bursátil de mayo hasta mediados de julio y que como era previsible afectó a estos mercados de manera mucho más violenta.

Durante la segunda parte del año 2005 y los cuatro primeros meses del presente año, los fondos de inversión de bolsa emergente se situaron entre los que más dinero consiguieron atraer de los partícipes europeos. Así, los fondos pertenecientes a la categoría de renta variable emergente global llegaron a disfrutar de unas suscripciones netas totales superiores a los 1.000 millones de euros durante un buen número de meses dentro de ese periodo. Los fondos que se clasifican como de bolsa emergente europea y bolsa emergente latinoamericana (esta en menor medida) también registraron fuertes entradas netas de dinero.

Las suscripciones en términos absolutos no se quedaban lejos de las conseguidas por los fondos pertenecientes a las principales categorías de fondos de bolsa en términos de patrimonio como puedan ser Renta Variable Europa, Renta Variable Global y Renta Variable Norteamérica. Las entradas de dinero en términos relativos eran sin embargo destacadísimas y muy superiores a las de cualquier otra clasificación de fondos.

Rentabilidades acumuladas de un 80% en dos años eran habituales para una gran cantidad de fondos invirtiendo en estos mercados por lo que no es de extrañar que las tentaciones derivaran en las masivas inversiones. La confianza insuflada por los fuertes mercados alcistas bursátiles globales junto con la mejora de la situación macroeconómica de estos países terminó de decidir a muchos.

Si bien puede ser verdad que muchos de estos inversores eran conscientes de que se tratan de opciones de alto riego, que pueden también conducir a muy fuertes pérdidas en el momento en que las bolsas y /o la economía global muestran síntomas de flaquear, en algunos otros casos las expectativas pudieron ser poco realistas.

La corta corrección que se inició en mayo sin duda sirvió para bajar a la realidad a esos pocos inversores. La relación que existe entre un posible debilitamiento de la economía norteamericana y las economías y mercados financieros de los países emergentes quedó perfectamente plasmada. Desde entonces, las cosas ya no han sido igual, ello a pesar de que en el último par de meses muchas bolsas emergentes parecen haber recuperado la fortaleza pasada. El mercado español es un buen ejemplo de ello que habiéndose subido al carro de las compras de estos fondos en el pasado ha dejado pasar los meses de octubre y noviembre con reembolsos netos, al menos en el caso de los fondos domésticos. Lipper estima que en esos dos meses los partícipes españoles reembolsaron 60y 40 millones de euros respectivamente.

Sin embargo, la oferta de fondos de bolsa emergente no se limita ni muchos menos a fondos domiciliados sino que la mayoría de productos disponibles a la venta en España pertenecen a gestoras extranjeras. Sin duda, esta amplia oferta por parte de entidades que en ocasiones tienen una amplia experiencia en la gestión de este tipo de productos, ha contribuido decisivamente a la mayor familiarización del invasor nacional con este tipo de activo de alto riesgo.

La pregunta que se hacen muchos de estos inversores no institucionales es si deben comprar estos fondos o limitarse a mercados maduros como el europeo o el norteamericano. La respuesta es clara, por lo menos para aquel inversor con un patrimonio líquido significativo y que esta dispuesto a asumir algún riesgo. Una cartera ampliamente diversificada debe contener un porcentaje invertido en este tipo de activo aunque debe ser reducido, probablemente alrededor del 5-10% de la cartera total. Los países emergentes en el contexto económico mundial actual se prevé que disfruten de crecimientos de su PIB claramente superiores a los de los países desarrollados en el largo plazo. Ello no significa que la volatilidad de este crecimiento sea mayor y que por tanto durante desaceleraciones o recesiones su comportamiento será peor. Sin embargo, la ecuación que crecimiento económico relativo de un país y subidas de sus mercados bursátiles están correlacionados no suele fallar.

Análisis: Distinción entre regiones

¦bull; Los mercados emergentes normalmente se dividen en tres grandes grupos, que consisten en la región de Europa del Este; América Latina y el bloque asiático.

¦bull; Las diferencias en los retornos entre ellos pueden ser muy importantes, algo lógico en un activo que es tan volátil.

¦bull; Muchos analistas ven a los mercados bursátiles emergentes europeos como los más seguros de los tres, basando su opinión en la estabilidad y apoyo que la comunidad europea traerá a las economías de estos países.