Exportaciones

El Banco de España alerta de la pérdida de mercados

El Banco de España alerta de la 'vulnerabilidad' de la economía española para mantener su cuota de exportaciones en el mercado mundial y exige una diversificación de los países de destino, más allá de la zona euro, y de productos, para hacer frente a la fuerte competencia de los países emergentes.

En un estudio que acaba de hacer público sobre la evolución de las cuotas de exportaciones en los últimos años, la entidad que dirige Miguel Ángel Fernández Ordóñez se hace eco de los problemas que están teniendo los países desarrollados, en especial la economía española, para defender sus productos en el mundo.

El estudio destaca cómo en los últimos 15 años (desde 1990), los países desarrollados han perdido en conjunto 15 puntos en cuota de mercado mundial (pasando del 70% al 55%). Este porcentaje ha ido a parar a los emergentes, en especial China (12 puntos arriba) e India.

En el caso de España, la entidad supervisora distingue un periodo de ganancia de mercado a principios de los 90 aprovechando las devaluaciones de la peseta realizadas (antes de la entrada en el euro), un periodo de bonanza que se truncó a partir de la integración monetaria, en donde se ha mantenido a duras penas las posiciones anteriores. En 2004 y 2005 ha habido, incluso, caídas de la cuota española en el mercado mundial, hasta llegar al 1,8% a finales del año pasado (casi dos décimas menos que en 2004). Aunque la institución indica que en los primeros meses de 2006 se han recuperado en parte las exportaciones, fruto de la pujanza del mercado europeo, la entidad reconoce las debilidades de la economía para mantener a flote la situación. 'Existen incertidumbres sobre la capacidad de la economía española para sostener o incrementar su presencia en los mercados internaciones en el futuro', añade.

El diagnóstico es contundente: 'el análisis revela una elevada concentración de las exportaciones españolas en los mercados europeos (más del 80%) y el relativo estancamiento de la penetración de estos productos en las economías emergentes en niveles muy reducidos, por debajo de la de otros países desarrollados', comenta. Por ejemplo, mientras Alemania mantiene una cuota de mercado por encima del 6% en los países en desarrollo (por encima del 4%, en China), España apenas alcanza el 1%.

Además, el patrón de especialización está limitado, 'hay una reducida orientación hacia productos de alta intensidad'. Así, la cuota de exportación es especialmente reducida en sectores de tecnología alta (sólo el 1% del total) mostrando niveles algo más elevados en tecnologías media-altas (3,3%), donde se engloba el sector del automóvil.

Esta excesiva especialización en el automóvil, según el Banco, es la que está ahogando alternativas y 'aumenta la vulnerabilidad de los resultados comerciales' futuros.

En busca de menores costes y mercados alternativos

Las recetas que el Banco de España pone sobre la mesa para mejorar la competitividad son claras. Menores costes, más calidad en los productos y mercados más diversificados. Hace diez años, los bajos niveles de precios en relación con los países del entorno, unido a las citadas devaluaciones de la peseta, 'permitieron acumular notables ganancias de competitividad-precio' frente a los socios comerciales. Todo esto ha desaparecido, empujado por el constante diferencial de inflación que mantiene España con la UE y otros países extracomunitarios.

Tanto es así, que, incluso, la producción nacional 'está comenzando a tener dificultades para competir con la extranjera en el propio mercado español', indica el estudio. La corrección de estas dificultades tiene que hacerse, según la entidad, por la vía de la 'moderación de los costes, mercados de bienes y factores más flexibles y una industria que debe avanzar en la incorporación del progreso técnico y la innovación para la mejora de la calidad de sus productos'.

Parte de estos consejos los está incorporando el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio a través de su programa de innovación tecnológica y el desarrollo de planes de promoción en países emergentes (entre ellos China, India, Rusia). Sin embargo, el Ministerio reconoce que estas medidas sólo tendrán efecto a medio plazo. Mientras tanto, los datos de comercio exterior siguen siendo negativos. La tasa de cobertura española (exportaciones sobre importaciones) se encontraba a finales de agosto (último dato disponible) en sólo el 65,5%, 1,2 puntos menos que en el mismo periodo de 2005, a pesar de la mejora de las exportaciones de los últimos trimestres.