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'Hedge funds', una apuesta para muchos tipos de riesgo

La CNMV velará por la transparencia de los que se vendan en España para que el inversor sepa el riesgo que asume

La industria de fondos de inversión libre o hedge funds, como se conocen en el mundo anglosajón, se ha visto sacudida en las últimas semanas por el desplome de los fondos de una gestora llamada Amaranth Advisors. Sus activos bajo gestión se redujeron 6.000 millones de dólares (4.700 millones de euros aproximadamente) a finales de septiembre, frente a un patrimonio total de 9.500 millones. Dos de los fondos de la gestora perdieron más de un 50% en una semana debido a una apuesta fallida: los gestores creían que el precio del gas natural iba a subir, pero cayó un 12%.

Este episodio no es aislado. Cada año, muchísimos fondos de inversión libre entran en quiebra y terminan por desaparecer debido al riesgo excesivo que han asumido. El caso de Amaranth ha sido más sonado, porque se trata del mayor desplome de un hedge fund, en términos de capital, desde la quiebra en 1998 del famoso Long Term Capital Management, un fondo gestionado por premios Nobel.

La legislación española ha abierto las puertas a la comercialización de fondos de inversión libre, permitiendo su venta a inversores cualificados (grandes patrimonios e inversores institucionales) cuando se trata de fondos puros, y a inversores minoristas cuando la figura es un fondo de fondos de inversión libre. La pregunta que puede acudir a la mente de muchos inversores es la siguiente: ¿puede ocurrir en España un caso como el de Amaranth? La respuesta, aunque con matices, es afirmativa.

-¿Qué provocó el desplome de Amaranth? Los fondos de Amaranth invertían en el mercado de materias primas y apostaron a través de instrumentos derivados por la subida del gas natural. Más en concreto, Amaranth apostó por que el diferencial entre el precio de los contratos de futuros de gas natural con vencimiento en verano y en invierno se ensancharía. Pero ocurrió lo contrario. Las pérdidas se multiplicaron porque Amaranth pidió prestado dinero (se apalancó) para doblar sus apuestas y maximizar sus ganancias. Lo que logró fue maximizar las pérdidas.

-¿Podría suceder en España? 'La regulación de las instituciones de inversión colectiva (IIC) de inversión libre en España permite la inversión en cualquier activo y derivado cualquiera que sea su subyacente (por ejemplo, gas natural). Por consiguiente, sería posible que en España se crease un fondo con una política de inversión parecida', explican desde la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

-¿Es diferente el hecho de que un hedge fund esté registrado en España o en un paraíso fiscal? 'Sí, pues los hedge funds registrados en España estarán amparados bajo la normativa dictada por la CNMV', explica José María Martínez San Juan, de Banif Gestión. 'El objetivo de la Comisión será el de velar por la seguridad de las inversiones de los partícipes, exigiendo para ellos unos requisitos a las gestoras autorizadas que incluyan medios humanos y materiales suficientes para el control del riesgo y la selección de inversiones.' El hecho de estar registrado en la CNMV implica un mayor nivel de transparencia que se basa, entre otros aspectos, en la existencia de un folleto registrado y la recepción por la CNMV de información mensual de carácter reservado sobre las inversiones del fondo. Además, se regula la figura del depositario, que debe ejercer la función de vigilancia sobre la gestión del fondo.

-Entonces, ¿serán los hedge funds españoles más seguros? 'Hay que dejar claro que las IIC de inversión libre que se constituyan en España tienen libertad para llevar a cabo la política de inversión que deseen, así como para asumir un apalancamiento y un nivel de riesgo con los límites deseados, siempre y cuando estas circunstancias se revelen adecuadamente en el folleto a los inversores. De este modo, uno de estos fondos será más o menos arriesgado dependiendo de la naturaleza de los activos en los que invierta, del apalancamiento y del riesgo que asuma', apuntan desde el supervisor.

'Lo único que puede hacer la CNMV, con el propósito de proteger a los inversores y al mercado, es verificar que las autorizaciones para gestionar estas IIC se concedan a las gestoras que tengan los medios necesarios para efectuar un adecuado control y medición de riesgos (entre otros, ejercicios de simulación de movimientos de mercado en situaciones extremas) y para efectuar una valoración previa y un seguimiento continuo de sus inversiones.'

-Los hedge funds, por definición, ¿son más arriesgados que los fondos tradicionales? Según la CNMV, existen fondos que asumen riesgos superiores a los hedge funds, en los que los inversores se exponen a la cotización de los activos en que invierten. 'Recordemos, por ejemplo, el desplome sufrido en el mercado tecnológico en el año 2000 y la consiguiente caída del valor liquidativo de los fondos de inversión que tenían estos activos en su cartera', señalan desde la CNMV. 'Es el acierto o error de las estrategias adoptadas por el equipo gestor lo que va a ser determinante en el comportamiento del fondo y no el vehículo utilizado en cuestión', apunta Martínez San Juan.

Apuestas para todos los gustos

La expresión hedge fund significa literalmente fondo de cobertura. Tradicionalmente, por hedge fund se entiende un tipo de fondo que cubre sus apuestas con el objetivo de no perder nunca, suba o baje el mercado. Sin embargo, en el universo de fondos de cobertura, más de 9.000 en la actualidad, hay productos de todo tipo y que asumen diferentes grados de riesgo.

Los fondos conocidos como global macro, como los de Amaranth, son los que han dado mala fama al sector porque son precisamente los conocidos como direccionales; es decir, que apuestan por la dirección del mercado en uno u otro sentido. Utilizan de manera generalizada el apalancamiento para duplicar o triplicar sus apuestas, con el riesgo de equivocarse en la dirección que tome el activo en el que han invertido.

Estos fondos, sin embargo, no representan más del 5% del total del sector. El grueso de la industria utiliza estrategias que tratan de eliminar el riesgo de mercado, con lo que el riesgo del fondo se concentra en aspectos como el gestor (su habilidad), su capacidad tecnológica o su backoffice (sistemas de liquidación).

Lo que hacen muchos fondos es gestionar el riesgo, no los activos, con lo que su volatilidad llega a ser mucho menor a la de la Bolsa.