Posgrado

Antiguos alumnos, los mejores embajadores

Quién mejor que los mismos alumnos para contar las características y los entresijos de una escuela de negocios? La Tuck School of Business at Darmouth College, de New Hampshire (EE UU), deposita toda la confianza en sus estudiantes internacionales, así como en aquellos que han pasado por sus aulas, y les ofrece la oportunidad de realizar una presentación en su país de origen para aquellos que sientan interés por esta escuela e informarles sobre el MBA que imparte.

A través del programa embajadores, la Tuck School proporciona un presupuesto para los eventos, los folletos informativos necesarios y facilita el contacto con la prensa a los alumnos internacionales que de forma voluntaria se ofrecen para promocionar la escuela en el mundo.

'Tuck es la gran desconocida en España, aunque en EE UU tiene mucho prestigio. Además este tipo de acciones por parte de alumnos y antiguos alumnos tampoco se ve demasiado aquí, sin embargo en EE UU es algo normal', afirma Alejandro Lizcano Esteras, que cursa actualmente el MBA.

Los lazos entre los graduados y las escuelas de negocios suelen durar en el tiempo

Con mucha experiencia

Entre los antiguos alumnos de la escuela se encuentran algunos nombres destacados nombres como el de Guillermo Ansaldo, consejero delegado de Telefónica España; Carmen de Pablo, vicepresidenta de Morgan Stanley en España, y José María Castellón, directivo de Barclays Bank, que también aportaron información a los interesados sobre su experiencia personal de su paso por la escuela americana de New Hampshire.

De los rasgos característicos o diferenciadores de la escuela americana, destacan la cercanía existente entre el profesorado y los alumnos y la facilidad para que se produzca una fuerte interacción también fuera de las aulas. Algunos de los ex alumnos destacan también el marcado compañerismo que vivieron, en contraposición a la fortísima competencia que suele encontrarse en esta clase de posgrado.

Una de las motivaciones principales de los españoles que deciden hacer este máster suele ser la de trabajar un tiempo en EE UU, para lo cual, según los propios alumnos, existen muchas facilidades. Sin embargo, Carmen de Pablo comenta que 'no hay dificultades para volver a España. Yo tenía claro que quería trabajar en Madrid y obtuve muchas ofertas'.

El perfil de los alumnos de esta clase de máster es el de personas con buen expediente académico, con experiencia profesional, que hayan tenido algún logro, con potencial de liderazgo y habilidades interpersonales.

Los antiguos alumnos tienen otra función importante y es la de ser una parte imprescindible de las 140 becas que se conceden cada año de los 240 alumnos que integran cada promoción. También juegan un papel muy importante para la búsqueda de trabajo, afirma uno de los ex alumnos.

Ayuda a los familiares

Otra de las ventajas que, según los estudiantes de Tuck destacan en el centro americano es las facilidades con las que cuentan aquellos que deciden trasladarse a los EE UU con su mujer o su marido. Puesto que se trata de una estancia en el extranjero de dos años, es una práctica bastante común.

'A mi mujer la ayudaron a encontrar trabajo y además pudo asistir como oyente a muchas de las clases', afirma Alejandro Lizcano.

'Son dos años de full time muy intensos pero no se pasa desapercibido porque se esfuerzan mucho en que el trato sea muy individualizado', afirma el ex alumno Carlos Martínez Mozo.

Sin duda, los antiguos alumnos, son en el caso de esta escuela estadounidense la mejor opción para promocionarse en el extranjero y a los interesados, la experiencia en primera persona de quienes les aportan la información les proporciona una gran confianza.

Un valor añadido para los centros de formación

Los antiguos alumnos tienen una relación muy estrecha con las escuelas de negocios más importantes. Ana Minguella, directora asociada de Alumni de Latinoamérica de IESE asegura que no hay mejor vendedor del IESE que quienes han pasado por sus aulas. 'Nos apoyamos mucho en ellos', afirma.

La relación entre las escuelas y los alumnos se estrechan incluso con el paso del tiempo. La asamblea anual que realiza IESE es un ejemplo de ello. Cada año el encuentro gira en torno a un tema y forma parte del programa de formación continua que ofrece el centro a sus estudiantes. 'La participación es altísima. Cuando estuvimos en Londres, hubo cerca de las mil personas. Además de la formación otro motivo fundamental es el reencuentro de la comunidad con la escuela y pasar unos días de convivencia. El feedback que se produce allí es increíble', declara Minguella.

Cuando llega el momento de promocionar el máster en el extranjero también se cuenta con los antiguos alumnos que viven en el país donde se realiza la feria.

Además, IESE cuenta con agrupaciones territoriales en 26 países que cuenta con ex alumnos en su organización y que sirven de cordón umbilical entre la escuela y el resto del mundo. 'Se trata de perfiles altos, personas que a pesar de estar muy ocupadas dedican parte de su tiempo y esfuerzo a mantener estos lazos', dice Ana Minguella.