5d. Valores a examen

Productos garantizados fabricados a la medida

En la última década y sobre todo a raíz de las fuertes caídas en los mercados de renta variable en el trienio 2000-2002, se desarrolló espectacularmente el mercado de los productos garantizados y en todas las publicaciones financieras se hablaba de ellos. Parece que han pasado a un segundo plano porque en algunos casos son muy poco rentables en relación a las comisiones de gestión que se cobran y porque ha vuelto la confianza en la renta variable.

¿En qué consisten? Para un tiempo dado, garantizan el capital invertido y ofrecen un porcentaje de la revalorización durante ese periodo de un determinado valor o índice bursátil. ¿Cómo se estructuran? Es más fácil de lo que puede parecer; combinan renta fija y opciones.

'Fabriquemos' un garantizado estándar con un capital inicial de un millón de euros. Lo primero es colocar parte de este dinero en renta fija libre de riesgo, de modo que a vencimiento se obtenga una cantidad igual a la inicialmente garantizada. Será menor cuanto mayores sean los tipos de interés. La parte restante se destinará a opciones de compra (opciones call) sobre el subyacente de renta variable que se elija con la misma fecha de vencimiento que el de la renta fija y con un precio de ejercicio lo más cercano posible al que el subyacente tenga en ese momento. Una opción call, al vencer, ofrecerá la rentabilidad del subyacente desde el precio de ejercicio si el subyacente sube; si baja, se perderá el importe de las primas que se pagaron por esas opciones.

Puede que haya más de un inversor que quiera destinar parte de su patrimonio a la renta variable y no encuentre el momento dados los niveles alcanzados después de tres ejercicios consecutivos de ganancias en la mayoría de índices europeos. En esta disyuntiva puede que algunos se fijen de nuevo en los garantizados pero, ¿por qué no hacerse uno a la medida evitando de paso las elevadas comisiones de algunos de estos productos? Con la oferta financiera es posible.

Un inversor de perfil conservador podría estar dispuesto a destinar parte de su patrimonio a un fondo garantizado que le asegure el 100% del capital inicial y le ofrezca un 50% de la revalorización en el periodo del Ibex 35, pero piensa que la rentabilidad potencial no va a ser muy alta dado que el Ibex está cerca de sus máximos en los 12.000 puntos. Por otro lado es consciente de que las telecomunicaciones han quedado algo olvidadas por el mercado, tienen potencial de crecimiento y han tenido un comportamiento muy negativo con respecto al Ibex 35. Quizá sea el momento para crear su propio garantizado basado exclusivamente en el comportamiento bursátil de Telefónica en vez de apostar por un índice. Si el inversor tiene 100.000 euros y cuenta con un horizonte temporal de 18 meses podría destinar 95.000 a un producto de renta fija (que a vencimiento le garantizará los 100.000 iniciales), y los 5.000 restantes en opciones sobre Telefónica de vencimiento dentro de año y medio y precio de ejercicio 13,46 (que es el más cercano a su cotización actual). Así, el inversor garantizará su capital y obtendrá aproximadamente un 55% de la revalorización de Telefónica en dicho periodo.