Empleo

La subida del salario mínimo a 600 euros perjudicará al empleo, según IEE

El Instituto de Estudios Económicos (IEE) considera que el aumento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) hasta 600 euros prometido por el Ejecutivo puede tener efectos negativos en el mercado laboral, sobre todo para mujeres, jóvenes y trabajadores no cualificados.

Así se indica en el estudio "Salario mínimo y mercado de trabajo" elaborado por los economistas Carlos Pérez e Inmaculada González, y presentado hoy por el director del IEE, Juan Iranzo, quien manifestó su desacuerdo con el alza del salario mínimo, puesto que "cuando pretendes sobreproteger a alguien, lo perjudicas".

Ha apuntado que el objetivo de la economía española tiene que ser crecer y crear empleo, para lo que abogó por una rebaja de impuestos y la flexibilización del mercado laboral. Añadió que una "subida tan grande" del salario mínimo como la anunciada por el Ejecutivo "contribuirá a restar competitividad y crear menos empleo".

En julio de 2004, el Gobierno aumentó el SMI el 6,6%, primera subida desde 1996, y lo situó en 490,8 euros, y el pasado enero acometió una nueva subida del 4,5% que lo elevó a 513 euros al mes. Además, el Ejecutivo se comprometió a que este alcanzase 600 euros en 2008, lo que, según Pérez, desencadenará efectos negativos directos sobre los colectivos que tienen más dificultades para acceder al mercado de trabajo -mujeres, jóvenes y trabajadores no cualificados- e indirectos sobre los salarios mínimos acordados en los convenios colectivos.

Distorsión salarial y mayor rigidez

Pérez ha advertido de que esta subida, que supondrá un incremento del 17%, superará ampliamente tanto el Indice de Precios de Consumo (IPC) como las alzas salariales medias, lo que generaría una distorsión salarial y una mayor rigidez en el mercado laboral. En este sentido, ha advertido de que podría desencadenarse una espiral inflacionista que acarrearía la pérdida de empleo en algunos colectivos.

Entre éstos, ha destacado los adolescentes de entre 16 y 18 años, colectivo en el que el empleo se reduciría en torno al dos por ciento, así como el de los trabajadores con menor cualificación, donde lo haría el 4,2% en el caso de los hombres y el 5,8% en el de las mujeres.

Además, los citados economistas advierten de que podría haber un encarecimiento de los costes laborales, puesto de 116.900 trabajadores que estaban sujetos en 2003 al SMI, tras esta reforma, aumentarán a un 1,5 millones de trabajadores.

El IEE advierte de la posibilidad de que los inmigrantes regularizados en el último proceso sean potenciales receptores del salario mínimo. En relación con los países de la Unión Europea, Pérez dijo que en España el salario mínimo es más bajo que en el resto de países, pero advirtió de que no es comparable puesto que en Europa se tienen en cuenta otros factores como la edad y la formación para establecerlo mientras que en España es igual para todos.