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El aceite de oliva gana terreno en EE UU

Los problemas de salud derivados de la mala alimentación son un quebradero de cabeza para las autoridades sanitarias de EE UU. Las enfermedades coronarias suponen la principal causa de muerte del país y cuestan unos de 300.000 millones de dólares anuales a la seguridad social. El abuso de grasas saturadas es también responsable de que casi una cuarta parte de la población adulta sea obesa.

Sin embargo, algunos hábitos parecen estar cambiando y la dieta mediterránea gana fuerza al otro lado del Atlántico. El consumo de aceite oliva, conocido por reducir el riesgo de problemas cardíacos, aún es minoritario, sólo el 8% del total de grasas, pero crece con rapidez. Las importaciones de aceite de oliva han aumentado un 50% en los últimos diez años y hoy alcanzan ya las 246.000 toneladas métricas. Entre 2003 y 2004, el incremento fue del 12%.

El consumo de este producto ha recibido incluso apoyo oficial. El departamento de sanidad del estado de Nueva York, donde cada año mueren unas 70.000 personas debido a enfermedades coronarias, recomendó recientemente a los restaurantes de la región reducir el uso de ácidos grasos insaturados (conocidos como trans fat o grasas trans) y sugirió sustituirlos por otros como el aceite de oliva o el de cacahuete.

Bob Bauer, presidente de la Asociación Norteamericana del Aceite de Oliva (Naooa), espera que el consumo de aceite de oliva continúe aumentando en EE UU. Hasta hace unos años, los consumidores estadounidenses sabían muy poco sobre este producto y lleva su tiempo implantarlo', señaló en declaraciones a este diario. EE UU importa casi el 99% del aceite de oliva que consume, principalmente de España (un 14% del total importado) y otros países de la UE. Bauer confía, además, en el impacto positivo de la decisión de la FDA, la autoridad que supervisa los alimentos y las medicinas en EE UU y que recientemente autorizó a los productores a etiquetar el aceite de oliva como beneficioso para prevenir enfermedades coronarias.

El presidente de la Naooa reconoce que el alto precio sigue siendo el principal problema para ganar cuota de mercado. Un litro de aceite de oliva cuesta en EE UU entre 11 y 16 dólares, mientras que la misma cantidad de aceite de maíz ronda los tres dólares.

California pisa fuerte

El estado de California, con un clima mediterráneo en buena parte de su territorio, está logrando hacerse un hueco como productor. Desde 1996, California ha aumentado su producción en un 186% y actualmente hay unas 2.496 hectáreas de olivos para la elaboración de aceite. La mayoría de las plantaciones son recientes. El Consejo Californiano del Aceite de Oliva (COOC) opina que la producción californiana podría alcanzar los 2,88 millones de litros anuales -una cantidad semejante a la de Francia- cuando las plantaciones estén a pleno rendimiento.

¿Perjudicará esto a las importaciones de países como España? Albert Katz, miembro de la directiva de COOC, opina que habrá un impacto, pero que éste será leve. 'California no producirá en cantidades significativas y, además, no es competitiva en el precio porque hay pocos cultivos intensivos', aseguró.

Una solución para el dolor de cabeza

Los científicos no sólo han demostrado que el aceite de oliva reduce el riesgo de padecer enfermedades coronarias. El rey de la dieta mediterránea tiene la virtud de que también funciona contra el dolor de cabeza, según los científicos del instituto Monel Chemical Senses de Filadelfia. El estudio, publicado a finales de agosto en la revista Nature, afirma que el aceite de oliva contiene un componente con el mismo efecto analgésico que medicamentos como el ibuprofeno. Eso si, sólo aparecen en el aceite más fresco y, por supuesto, sin cocinar. Bob Bauer, presidente de la Asociación Norteamericana del Aceite de Oliva (Naooa), celebra la difusión de este tipo de noticias y cree que tendrán 'un impacto positivo en el consumo de aceite de oliva en EE UU'.