Fondos

Rentabilidad en renta fija

Una de las máximas de la inversión financiera en general es que la rentabilidad potencial de los activos financieros es proporcional al riesgo en el que incurrimos. Un análisis de la gran variedad de opciones que actualmente existen en el mercado de fondos de inversión español de renta fija deja a las claras cómo el buen comportamiento de la deuda ha beneficiado a aquellos inversores que han asumido un mayor riesgo.

La renta fija está de plena actualidad en los últimos días porque la deuda gubernamental de la zona euro, a través de su índice de referencia, el bund alemán a diez años, ha atacado finalmente la barrera histórica de rentabilidad del 3%.

Las persistentemente decrecientes rentabilidades o tasas internas de retorno (TIR) de la deuda a largo plazo de los últimos años, tienen un efecto contrario positivo en los precios de los bonos, lo que ha supuesto excelentes retornos para muchos fondos de inversión que invierten en esta clase de activos.

La variedad de opciones en renta fija que nos ofrecen los fondos de inversión se pone de relieve cuando, sólo en divisa Euro, Lipper los desglosa en ocho categorías o clasificaciones diferentes.

La gama de fondos se mueve entre los de menor riesgo, los monetarios o antiguos FIAMM, y los de mayor riesgo, los llamados de alto rendimiento o high yield.

Los primeros parece que han perdido parte de su popularidad este año, debido en gran medida a su escasa rentabilidad, que se encuentra íntimamente ligada al entorno de bajos tipos de interés a corto en que nos encontramos en la zona euro. El retorno medio de estos fondos en los doce últimos meses es de un pobre 1,39% y las perspectivas a corto plazo son muy poco halagüeñas, dada la escasa probabilidad de un aumento de tipos por el banco Central Europeo en los próximos meses.

Por el contrario, la seguridad de que no se pierda y que se sigan obteniendo rentabilidades muy similares a las del último año en el próximo son casi absolutas. Este punto queda reforzado cuando observamos que la volatilidad media, medida por la desviación estándar anualizada en los tres últimos años, es de un bajísimo 0,16%. El significado de este dato es variaciones en el precio mínimas de un día a otro y posibilidad de pérdidas, incluso temporales, nulas.

En general, podemos decir que una volatilidad histórica inferior al 1,5% nos proporcionará un nivel de seguridad muy alto de que no incurriremos en pérdidas.

En el otro extremo nos encontramos con los fondos de renta fija euro de alto rendimiento o high yield, que acumulan una rentabilidad acumulada interanual y en los últimos tres años, del 8,2% y del 42,07% respectivamente. Sin embargo, la volatilidad media de estos fondos se sitúa en el 3,81% y el 4,61% para estos dos mismos periodos respectivamente, por lo que las posibilidades de pérdidas temporales son muy altas, como quedó de manifiesto en la pasada primavera.

De hecho, una potencial recesión futura, donde bastantes de las compañías con poca calidad crediticia que emiten este tipo de deuda, probablemente entrarían en problemas, seguramente se traduciría en importantes retrocesos para este tipo de fondos de inversión.

Entre los dos extremos existen numerosas opciones de inversión que van, desde los altamente estables y seguros fondos de renta fija a corto plazo o otros como los monetarios dinámicos, hasta los más volátiles, pero potencialmente más rentables, entre los que se incluirían fondos de renta fija a largo plazo o bonos ligados a la inflación.

Destacamos el comportamiento de los fondos monetarios dinámicos, un producto relativamente nuevo en el mercado español, que acumulan una rentabilidad cercana al 3% mientras mantienen volatilidades claramente inferiores al 1%. La gestora de Caja Madrid destaca en este área con varios productos en lo más alto del ranking anual.

Los fondos de inversión que invierten en bonos ligados a la inflación también destacan con retornos medios alrededor del 4,5%, aunque su volatilidad media se sitúa en el 2,65%, por lo que su nivel de riesgo es quizás algo elevado para el inversor más conservador.

Análisis. El término medio en los fondos

Lipper tiene una clasificación para aquellos fondos que invierten en bonos con un vencimiento que no se coloca ni el corto plazo, poco volátil pero con escasa rentabilidad, ni el largo plazo, muy buenas rentabilidades en los últimos dos años, pero mayor riesgo.

Se trata de la clasificación renta fija euro a medio plazo. Su rentabilidad media en los doce últimos meses ha sido del 3,88%, claramente por encima de la inflación, pero con una volatilidad media muy razonable del 1,1%dos dígitos.