Tecnología

Las conserveras se movilizan para competir con China

La industria conservera riojana prepara la creación de un centro tecnológico que se centrará en la investigación para sacar al mercado productos con mayor valor añadido para afrontar la competencia de países emergentes.

Las conserveras de La Rioja contarán, a partir de Junio de 2006, con un centro tecnológico que se centrará en la investigación de platos elaborados, para hacer frente a la competencia de importaciones de países caracterizados por el bajo precio de sus materias primas, como China y Perú.

Las nuevas instalaciones, que se ubicarán en Calahorra, uno de los principales centros conserveros del Valle del Ebro, supondrán un desembolso de 1, 3 millones de euros. El Ayuntamiento de la localidad ha cedido los terrenos para la ubicación del complejo, que ha sido incluido en el plan regional de I+D.

El sector conservero constituye una de las piezas básicas de la industria riojana. En la comunidad existen actualmente 68 empresas conserveras, que ocupan a 2.400 trabajadores y facturan anualmente 375 millones de euros.

Ante la imposibilidad de hacer frente a los bajos precios ofertados por la competencia asiática, algunas empresas, como Conservas Cidacos, han optado por instalar plantas para fabricar directamente en China.

Sin embargo, los empresarios riojanos del sector tienen claro que la superación de la competencia asiática y latinoamericana pasa por las investigaciones orientadas a la diferenciación de producto a través de la introducción de mayor valor añadido.

Hilario Zapata, gerente de la calagurritana Laboratorios LAC, subraya que 'la conserva tradicional puede hacerse hoy en cualquier sitio, desde China a Marruecos o Perú y ofertarla más barata en todos los mercados.

Sin embargo, los países con productos y mano de obra barata no tienen la capacidad de investigación de las conserveras riojanas y es en este ámbito donde éstas pueden competir con ventaja'. Las conserveras riojanas disponen actualmente de una cuota de tan sólo el 6% en el segmento de platos elaborados.

José María Ayensa, gerente de Conservas Ayecue, subraya, por su parte, que 'el sector productivo y la distribución estamos apostando decididamente por un segmento donde existen grandes expectativas de crecimiento'.

El futuro centro de Calahorra prestará una especial atención al envasado y los tratamientos térmicos de las conservas, elementos de gran importancia en los platos elaborados.

Los principales grupos del sector están sacando nuevos productos, principalmente en precocinados, con el objetivo de mantenerse en el mercado y ganar margen.

Recelo entre las empresas navarras del sector

Las conserveras navarras y riojanas han ido siempre unidas para enfrentar los grandes problemas del sector. Ambas mantienen el denominado Laboratorio del Ebro, ubicado en la localidad foral de San Adrián, a tan sólo 30 kilómetros del futuro centro tecnológico. El proyecto riojano ha suscitado recelos entre las conserveras navarras, aunque los promotores aseguran que 'será complementario y abierto a los intereses básicos del sector'. El consejero riojano de Agricultura, Javier Erro, subraya: 'Apoyamos al Laboratorio del Ebro porque su trabajo es importante y ahora se verá reforzado con el Centro Tecnológico'.