Balance

Repsol limpia su balance otra vez con la nueva contabilidad

La limpieza del balance que Repsol acometió en las cuentas de cierre de 2004 tendrá un epílogo con la transición a la nueva contabilidad, que supondrá nuevos ajustes en activos y pasivos. El beneficio de 2004, mientras, es un 20% mayor con las nuevas normas.

Repsol YPF quitó importancia ayer al impacto de las nuevas normas sobre sus cuentas. 'La caja no se ve afectada por los ajustes y, por tanto, no hay impacto en la solvencia, la rentabilidad económica, el valor de los activos, ni, en definitiva, la estrategia de la compañía', dijo la petrolera ayer en una presentación a analistas.

Pese a ello, los trabajos de adaptación a la nueva contabilidad han puesto de manifiesto el deterioro en el valor de ciertos activos con respecto a su valor contable. Tras comparar el valor en el balance con los flujos de caja esperados, Repsol ha procedido a provisionar 576 millones por activos de exploración y producción y 54 millones por activos de refino y marketing. El saneamiento afecta principalmente a activos con una vida útil muy larga y con un fondo de comercio asignado importante, explica Repsol.

A ese ajuste de activos por 630 millones se añade otro de 177 millones por operaciones con derivados que se ven en parte compensados por el impacto positivo del nuevo tratamiento contable de las diferencias de cambio. Pero el gran ajuste del balance es el que se deriva de un ajuste fiscal de 2.546 millones de euros en concepto de impuestos diferidos por la diferencia entre amortizaciones contables y deducciones fiscales.

REPSOL 11,84 0,42%

El efecto conjunto de los ajustes sobre el balance reduce el patrimonio neto atribuible de 13.632 a 10.841 millones.

La deuda sube de 4.920 a 8.812 millones y pasa de representar 0,36 veces los recursos propios a 0,81 veces o el 81% al quedar atrás la convención según la cual las participaciones preferentes no eran deuda.

En cuanto a la cuenta de resultados, la nueva contabilidad empeora un 18% el resultado de explotación (que absorbe parte de los cargos que antes se clasificaban como extraordinarios), pero el beneficio neto mejora un 20%, de 1.950 a 2.342 millones. El ahorro contable de 202 millones en amortizaciones de fondo de comercio y de 303 millones en impuestos explican el salto.

Con la nueva contabilidad también mejoran las ratios de rentabilidad de la empresa.

La compañía redefine sus objetivos de deuda

Repsol mantiene como objetivo estratégico la fortaleza financiera de su balance, pero la reclasificación contable de partidas con la nueva contabilidad y su efecto sobre las ratios obliga a redefinir los objetivos de deuda. 'Dado que la realidad económica no se ve alterada, resulta necesario modificar la escala de referencia para adaptarla a la nueva métrica', explica la empresa.

La deuda aumenta en casi 3.900 millones, básicamente porque pasa a considerarse como deuda no corriente a las participaciones preferentes. Así, la petrolera pasa de un objetivo del 15% al 25% de deuda neta sobre capitalización bursátil a otro del 37% al 47%, preferentes incluidas.