Seguros

Bancos y cajas reclaman árnica a Caruana para sus filiales de seguros

Bancos y cajas están presionando al Banco de España para que flexibilice las nuevas normas contables en lo que afecta a sus filiales de seguros. Consideran que contabilizarlas dentro del grupo generará una volatilidad que perjudicará sus cuentas. Grandes grupos como La Caixa o el BBVA son los más afectados.

Las nuevas normas internacionales de contabilidad (NIC) que entran en vigor en enero no dejan de dar quebraderos de cabeza al sistema financiero. Bancos, cajas y aseguradoras están desplegando al máximo su poder de presión para que la institución que dirige Jaime Caruana suavice el texto definitivo de la circular contable. Y uno de los frentes abiertos es la consolidación de las filiales de seguros, que hasta ahora no tenían que contabilizarse dentro del grupo, pero ahora será obligatorio.

El hecho de que el Banco de España entre a regular aspectos de seguros ya ha intranquilizado a más de un directivo. Pero el principal problema que ven los grupos bancarios que operan también en el sector de seguros a través de filiales es la volatilidad que introduce esta consolidación. Y el origen de estas complicaciones se centra en la NIC 39, una de las normas que impone valorar instrumentos financieros, como bonos o acciones, a precios de mercado (fair value). Estos instrumentos, sobre todo la deuda, constituyen el corazón de las inversiones con las que las aseguradoras respaldan el pago de futuras indemnizaciones. Introducir el llamado valor razonable rompe todo el sistema de cálculos en el que basan futuros pagos, ya que queda a merced de fluctuaciones diversas del mercado, protestan las entidades.

Lo más preocupante para ellas es 'la incertidumbre' y la falta de tiempo para aplicar una norma aún por concretar y que entra en vigor dentro de tres meses. No está aprobada la directiva europea, ni por supuesto las normas nacionales que la ratifican. De hecho, la polémica NIC 39 está pendiente de aprobar por la Comisión Europea después de que el comité de expertos contables aprobara el viernes adoptar parcialmente las disposiciones de esa regla con el fin de dañar lo menos posible al sector financiero. Un ejemplo de que la maquinaria de lobby de la banca europea en este caso ha funcionado.

Las aseguradoras esperan el acuerdo entre el supervisor bancario y la Dirección de Seguros

En la mayoría de los grandes grupos financieros, las filiales de seguros tienen un peso considerable fruto del avance de la banca en el negocio asegurador, donde ya copa casi el 60% del ahorro gestionado en vida. Por esta aportación creciente se explica la preocupación de grupos como La Caixa, con Caifor como potente filial (que comparte con Fortis), o el BBVA, que son los más afectados en volumen. Tampoco quedan fuera del impacto entidades como Banesto, Bancaja o Ibercaja, entre otras.

Tanto los bancos como las cajas han presentado alegaciones en este sentido al borrador de circular del Banco de España, según fuentes bancarias y de las aseguradoras. La piedra de toque son los criterios que se fijarán para reflejar el ajuste entre activos y pasivos en las cuentas. Directivos de seguros creen que lo que ha hecho la institución bancaria es simplemente copiar la norma cuarta de las NIC o IAS, en inglés, sin aportar una mayor clarificación. E interpretan que se ha visto obligado a ello al avanzar el texto que afectará a la banca.

Lo que quieren las aseguradoras es que sea la Dirección General de Seguros la que imponga unos criterios que serán más proclives a respetar las características del sector. Este departamento aún no ha dado ningún paso en la adaptación de la norma contable, a la espera de la versión definitiva que apruebe Bruselas.

Uno de los grupos que puede tener gran dificultad con las nuevas reglas, será Mapfre, apuntan en el sector. Comparte un holding de seguros con Caja Madrid, en el que están gran parte de sus principales filiales (Mapfre Vida o Seguros Generales). La consolidación para ambos no se prevé fácil.

Mientras, siguen las conversaciones a varias bandas entre directivos de bancos, cajas y aseguradoras con responsables del Banco de España. 'La intención es que logre un acuerdo con la Dirección de Seguros para no perjudicar a las compañías', explica un alto directivo. Pero aún no han recibido señales que confirmen un avance.

Retos. Nuevas reglas con muchas lagunas por llenar

Contabilizar hasta riesgos de sucesos improbables

Pese a que la labor reguladora del Banco de España se ciñe a las entidades de crédito, el borrador de la circular contable incluye numerosas referencias a los seguros, tratados como negocio adicional de la banca. El organismo que dirige Jaime Caruana recomienda tener en cuenta el riesgo de seguro si 'el evento asegurado' puede obligar a la entidad a desembolsos considerables, incluso si la contingencia asegurada sea 'extremadamente improbable'.

¿Retrasos en la aplicación de las nuevas reglas?

Algunas voces en las aseguradoras apuntan que hay posibilidades de que la nueva normativa contable se aplique con retraso en el caso de este sector. Un alivio, por el lado administrativo pero una gran complicación por el lado competitivo porque puede dar lugar a que haya diferentes reglas, no homologables, para la banca y para los seguros, algo que los dos sectores quieren evitar a toda costa. Lo que muchos esperan es una readaptación de la norma el próximo año.

Negociación contrarreloj antes de noviembre

El aluvión de peticiones que han presentado las entidades ante el Banco de España tendrá respuesta en torno a mediados de noviembre, cuando está previsto que se difunda al sector el texto definitivo de la circular. Toda negociación se hace ya contrarreloj. Lo más polémico: la demanda de flexibilidad en la consolidación, menores provisiones y menos rigidez para que la banca se apunte los beneficios proporcionales de participadas donde controle menos del 20%.