Crónica de Manhattan

Palabras de ayuda

Existe un creciente consenso sobre la necesidad de que se trate, tan pronto como sea posible, el alivio de la deuda multilateral de los países pobres'. Lo dijo el ministro de finanzas británico, Gordon Brown, que acudía el fin de semana a las reuniones del G7, el Banco Mundial (BM) y el FMI en Washington.

Y es cierto que se ha hablado de ello más de lo habitual en estas reuniones. En parte por la iniciativa del propio Brown de condonar la cuota de la que es acreedora Inglaterra del total debido por 30 países pobres al BM y otras instituciones.

Brown fue a Washington con el compromiso de su país bajo el brazo para animar a otros a seguir su ejemplo. El ministro argumentó que si la totalidad de la deuda fuera perdonada, las instituciones financieras internacionales deberían conseguir fondos adicionales para seguir trabajando en la ayuda a la reducción de la pobreza. Esto lo conseguirían revalorizando las reservas de oro del FMI.

Pero no tuvo éxito.

Desde el FMI, Rodrigo Rato dijo que se estudiará la cuestión del oro. En el G7, los primeros accionistas del Fondo, Brown apenas movió posiciones. Los países ricos se hicieron eco de la necesidad planteada pero no avalaron ninguna iniciativa por mucho que Brown se presentara con hechos unilateralmente consumados. Que EE UU presentara hace unas semanas una propuesta para que FMI y BM condonen el 100% de la deuda sin que se prevea la recapitalización de las instituciones, complica el empuje del plan Brown.

El británico logró la felicitación de James Wofelsohn, presidente del BM y contrario a la propuesta de EE UU por suponer, en la práctica, una merma de contenido la labor del Banco. Dicen en los pasillos de Washington que eso le ha hecho intensificar su propia campaña de reelección para no ser sustituido por alguien cercano a George Bush, si éste gana las elecciones.

Brown se ganó, además, el escepticismo de algunos de sus colegas. Pedro Solbes dijo que era un plan matizable y el francés Nicolás Sarkozy explicó que 'el alivio de la deuda no es la única solución'. Ambos abogaron por el avance del estudio de iniciativas de lucha contra la pobreza presentadas hace un mes por sus presidentes además de Lula da Silva (Brasil) y Ricardo Lagos, (Chile). En ellas, se habla de crear una suerte de tasa Tobin para financiar la ayuda al desarrollo. A esto, EE UU también dijo que no.