Inversión

Diez formas de invertir su dinero

No existe una respuesta universal a la pregunta sobre cuál es la estrategia de inversión ideal. La contestación dependerá del momento económico y, sobre todo, del perfil de cada inversor y de su grado de aversión al riesgo. Sin embargo, sí se pueden alcanzar ciertas pautas comunes que sirvan para guiar la elección en la distribución de activos de cada ahorrador.

No existe una respuesta universal a la pregunta sobre cuál es la estrategia de inversión ideal. La contestación dependerá del momento económico y, sobre todo, del perfil de cada inversor y de su grado de aversión al riesgo. Sin embargo, sí se pueden alcanzar ciertas pautas comunes que sirvan para guiar la elección en la distribución de activos de cada ahorrador.

Consultados por este periódico 10 expertos de sociedades de Bolsa, gestoras de patrimonios, instituciones de inversión colectiva y bancos de inversión, se alcanzan una serie de conclusiones acerca de cómo están los mercados y qué activos son los más recomendados en el momento actual para componer una cartera modelo. La primera de estas conclusiones es que la renta variable ofrece unos precios más atractivos que los bonos. Los valores preferidos son los más sólidos y rentables por dividendo. Sin embargo, pocos se atreven a apostar de una forma clara por las acciones debido a las incertidumbres actuales y se recomiendan carteras bastante equilibradas. 'De aquí a final de año el mercado estará atento a la evolución del precio del crudo, la capacidad de la economía de EE UU de crear empleo y seguir creciendo, a las elecciones en este país y al riesgo de atentados', según Enrique Borrajeros, de Abante Asesores.

En la medida en que estos factores se resuelvan sin sorpresas, según Borrajeros, la infravaloración actual que presentan las Bolsas frente a los bonos se corregirá.

Para evitar riesgos, renta fija en euros. Como complemento, gestión alternativa

En este contexto de cautela, las apuestas bursátiles de los analistas se decantan por valores sólidos, es decir, con crecimiento de beneficios sostenidos y que ofrezcan atractivas rentabilidades por dividendo. 'Esperamos que estas compañías evolucionen mejor que el mercado. Por sectores, mantenemos una posición defensiva, aumentando la apuesta por negocios como seguros, servicios públicos y telecomunicaciones', afirma Ramón Esteruelas, director de clientes institucionales de ING Investment Management.

Los expertos consultados coinciden al señalar el área euro como su región favorita para destinar la parte de renta variable de su cartera, tanto por su mejor valoración, sobre todo frente a Estados Unidos, como por su carácter defensivo, al eliminar el riesgo divisa que entraña el invertir en otros mercados y que puede comerse buena parte de las ganancias acumuladas.

'Recomendamos cautela con los activos en dólares. Los últimos datos de déficit por cuenta corriente de EE UU arrojaron cifras muy preocupantes que nos hacen pensar que en el medio plazo una corrección significativa no es descartable', según explica Morgan Stanley en su último informe sobre distribución de activos.

Respecto a la renta fija, los expertos consideran que el escenario actual no es ni muy positivo ni muy negativo para aquellas emisiones de calidad. Eso sí, se decantan por la renta fija a un plazo más corto (letras y bonos, principalmente) por las previsibles subidas en los tipos de interés de referencia.

El consenso del mercado ve factible una nueva subida de tipos de interés de 0,25 puntos básicos en EE UU tras la reunión de la Reserva Federal de la próxima semana, mientras que en la zona euro el primer alza del precio del dinero se podría retrasar hasta principios de 2005. 'Por eso sobreponderamos la inversión en renta fija a corto plazo, debido al posible impacto negativo que podría tener una subida agresiva de tipos en las emisiones a largo plazo. La inversión en renta fija, en teoría la que aporta un componente conservador a la cartera, recomendamos realizarla toda en la zona euro para evitar riesgos en el tipo de cambio', explica Josep María Huch, de GVC Valores.

El mercado de bonos corporativos se ha mostrado inmune a la dudas acera de la situación económica y ha ofrecido un buen comportamiento durante los últimos meses. 'Recomendamos cautela en este mercado ya que, con los diferenciales medios con respecto a la deuda pública en torno a 45 puntos básicos, nos parece excesivamente ajustado en términos de valoración', según Morgan Stanley.

Liquidez y otros activos

Las carteras propuestas por los expertos consultados por Cinco Días reservan una parte para la liquidez o activos monetarios (emisiones de menos de 18 meses de duración). 'Aunque son los que menor rentabilidad ofrecen, van a irse adaptando a las subidas de los tipos oficiales. Si se tiene en cuenta que el riesgo de estos activos es prácticamente nulo, es una buena alternativa para los inversores más reacios al riesgo', explican desde Gesmadrid.

Como complemento a los activos financieros tradicionales (renta variable y renta fija) y para diversificar las carteras, algunas instituciones consultadas destinan una parte de la misma a la gestión alternativa, cuyo objetivo es obtener rentabilidades independientemente de la tendencia del mercado. Estas estrategias, canalizadas sobre todo a través de fondos de inversión, intentan sacar partido a arbitrajes (operaciones que aprovechan las ineficiencias del mercado) con bonos, convertibles o canjes de acciones en fusiones.

Las acciones, a mejor precio que los bonos

El escenario actual, en el que dominan la incertidumbre y la indefinición en el panorama económico, propicia la infravaloración de los activos de renta variable. Sin embargo, la estrategia de Morgan Stanley sigue siendo 'moderadamente agresiva', en acciones. 'Pensamos que el mercado no reconoce la buena situación en la que se encuentran las compañías y que los precios son atractivos, especialmente dado el actual nivel de los tipos de interés', explican.

A pesar de esta visión del mercado, en Morgan Stanley reconocen que hay factores de riesgo, 'por lo que moderamos nuestra exposición manteniendo un sesgo conservador en la selección sectorial y de valores', favoreciendo las compañías con buenos dividendos y estabilidad en sus resultados.

En renta fija, Morgan Stanley cree que el riesgo de inflación es limitado lo que atenúa el peligro de subidas fuertes de tipo de interés a largo plazo. 'De modo que vamos a incrementar el peso de la renta fija en la cartera y si el mercado corrige en el corto plazo incrementaremos la duración en las mismas'. En divisas recomiendan cautela en las posiciones en dólares.

Más positivos en los mercados emergentes

Una visión moderadamente positiva para la renta variable en 2004 pese a que las previsiones de crecimiento de los beneficios empresariales podría estar en torno al 5% es, en términos generales, la opinión que los mercados merecen a los expertos de Deutsche Bank.

Se trata, como reconocen, de estimaciones cautelosas, pero las previsiones más positivas que existen para el largo plazo podrían ser demasiado optimistas, dado el escenario de consolidación económica y de subidas de tipos que estos expertos anticipan para 2005, 'de ahí que permanezcamos vigilantes para, si procede, adoptar una posición neutral en Bolsa el año 2005'.

En lo que a regiones se refiere, estos expertos se muestran más positivos en la renta variable japonesa y la de los países emergentes por el desarrollo y crecimiento económico que están registrando, y siguen neutrales en la Bolsa americana y europea. æpermil;sta última, sin embargo, con un mayor potencial que la estadounidense, donde los beneficios empresariales son más sensibles a las subidas de los tipos que los europeos, por el alto endeudamiento.

Toma de riesgos bajo control con fondos

El departamento de inversiones de Inversis propone una cartera modelo conservadora diseñada para aquellos inversores que, con una estrategia a medio plazo, desean invertir una parte significativa de su patrimonio en renta variable mediante la toma de riesgos controlados. El objetivo es lograr una mayor rentabilidad que la obtenida por la renta fija tratando de proteger el capital invertido.

La cartera está compuesta por cinco fondos de inversión gestionados por entidades nacionales e internacionales. Inversis propone destinar el 20% de la cartera a activos monetario, el 55% a renta fija y el 25% restante a acciones.

'El peso de la cartera que invertimos en Bolsa está centrado en renta variable europea. Esta exposición está controlada, ya que seguimos infraponderando el peso de las acciones respecto a nuestro índice de referencia y seleccionando fondos con estilos de gestión conservadores', señala Sara Pérez, del departamento de inversiones. Inversis prefiere sectores y valores defensivos, 'aunque buscamos algo más de exposición al sector de consumo cíclico que en años anteriores'.

Apuesta por la gestión alternativa

En su último informe sobre distribución de activos, Consulnor señala que, a pesar de que la situación económica general es favorable, la futura desaceleración en los beneficios empresariales y el cambio a políticas monetarias menos expansivas presionará sobre los mercados bursátiles y además seguirá quitando valor al mercado de deuda.

En este contexto, Consulnor no espera gran revalorización de los activos tradicionales (renta fija y renta variable). 'Pensamos que sigue siendo necesaria la diversificación hacia otro tipo de productos que ofrezcan fuentes de rentabilidad/riesgo complementarias'. Entre otros productos, Consulnor señala la gestión alternativa (arbitrajes de bonos, de convertibles, o de fusiones, y liquidez de emergentes), o el stock picking, es decir, la búsqueda de valores de renta variable, infravalorados por fundamentales y con altos potenciales de revalorización.

Dentro de la cartera de renta variable, Consulnor aconseja mantener el peso de sectores defensivos y privilegiar los enfoques value (compañías estables, con ingresos recurrentes y rentables por dividendo).

Posición neutral pese al atractivo de la Bolsa

Los expertos de ING Asset Management han decidido recoger parte de los beneficios generados por la buena evolución de algunas Bolsas para volver a tomar una posición más neutral. En su última cartera modelo la distribución de activos se reparte al 50% entre renta variable y renta fija.

'Mantenemos la postura de optimismo con cautela en Bolsa de cara al último trimestre', señalan. El repunte del crudo así como el alza de los precios de las materias primas reducen, en su opinión, las expectativas de crecimiento de beneficios empresariales.

'Las acciones de las empresas japonesas y europeas presentan, por valoración, más atractivo que las de EE UU'. Estos expertos esperan que las compañías con crecimientos de beneficios estables y buenas rentabilidades por dividendo evolución mejor que el mercado. Por sectores, mantiene su posición defensiva.

En cuanto a la renta fija, han reducido la duración de sus carteras hasta los 4,2 años. 'Nos mantenemos neutrales en bonos corporativos pero sobreponderamos la deuda de los países emergentes y los bonos de alto rendimiento'.

Activos en euros para atenuar el riesgo divisa

Considerando un cliente con un perfil de riesgo moderado, GVC propone invertir su patrimonio distribuyéndolo entre los siguientes activos: el 60% en renta variable, el 30% en renta fija y el 10% en inversiones alternativas (fondos de inversión de gestión alternativa, fondos inmobiliarios y fondos garantizados de materias primas).

GVC se muestra optimista respecto a la evolución de las Bolsas en los próximos 12 meses. En su opinión, la buena salud de los resultados empresariales no ha tenido reflejo en la cotización de las compañías. Por sectores, apuestas por aquellos que han presentado mayores aumentos de resultados (seguros, banca y telecos) y por el sector energético para cubrirse ante posibles subidas del precio del crudo. En cuanto a las áreas geográficas, tanto en acciones como en bonos GVC apuesta por el área euro para cubrirse ante las variaciones de los tipos de cambio. En el caso de la renta fija, estos expertos aconsejan, ante el escenario actual de subidas de tipos, sobreponderar la inversión en renta fija a corto plazo (emisiones inferiores a un año).