OPV

Fadesa sale a Bolsa en la cresta de la ola inmobiliaria

El salto al mercado siempre es una decisión muy meditada. Manuel Jove, fundador de Fadesa, lo intentó en 1999. Tenía todo preparado pero en el parqué sólo se tenía ojos para lo que terminase en puntocom. Ahora el contexto es diferente, tanto que algunos creen que si a finales de los noventa las inmobiliarias estaban valoradas por defecto, ahora el problema pueda ser de exceso.

El mercado huele a estreno. Después de casi dos años habrá una oferta pública de venta (OPV). El próximo 30 de abril, el 33% del capital de Fadesa cotizará en Bolsa.

El salto al mercado siempre es una decisión muy meditada. Manuel Jove, fundador de Fadesa, lo intentó en 1999. Tenía todo preparado pero en el parqué sólo se tenía ojos para lo que terminase en puntocom. Ahora el contexto es diferente, tanto que algunos creen que si a finales de los noventa las inmobiliarias estaban valoradas por defecto, ahora el problema pueda ser de exceso.

El debut de Fadesa se produce en la cresta de la ola del sector. La construcción de viviendas vive todavía un auténtico frenesí. Desde 2000 el valor de mercado de las inmobiliarias se ha duplicado. Por eso, y para no morir de éxito, los analistas creen que la valoración con que sale Fadesa es lo suficientemente atractiva como para asegurar el éxito de la colocación. Su capitalización presenta un descuento superior al 40% frente al valor neto de sus activos, mientras que la media en el sector es del 20%.

A medio plazo surgen más dudas. Los analistas creen que la evolución de Fadesa, muy expuesta al negocio de promoción, va a depender de cómo de brusco sea el frenazo del boom inmobiliario. Los expertos observan que los factores que han propiciado el despegue del sector ofrecen ya síntomas de agotamiento. Más que de caída brusca se prevé una desaceleración, ligada a la fatiga del mercado y no tanto al nuevo Gobierno.