Principio de acuerdo

Argentina desembolsará 3.100 millones para evitar suspender pagos con el FMI

A unas horas del vencimiento con el Fondo Monetario Internacional (FMI) de un pago de 3.150 millones de dólares, el presidente argentino Néstor Kirchner parecía tranquilo. "Ya está todo dicho, está todo muy claro", comentó anoche a la prensa.

Tras reunirse con su ministro de Economía, Roberto Lavagna y hablar durante media hora por teléfono con la máxima responsable del FMI a raíz de la dimisión de Horst Köhler, Anne Krueger, aceptó hoy afrontar el desembolso al organismo. De este modo, evita en el último momento una suspensión de pagos con el organismo que hubiese entrado en vigor en los 30 días venideros, según comentó una fuente oficial a la agencia Reuters.

Esta misma fuente anónima asegura que Krueger, a cambio, habría tenido en cuenta la petición de Kirchner y recomendará al directorio aprobar las metas fiscales y monetarias comprometidas y alcanzadas por Argentina y la segunda revisión del acuerdo, que permite al país diferir pagos por 21.610 millones de dólares. En 2004, Argentina debe afrontar vencimientos de deuda, entre capital e intereses, por un total de 8.424 millones de dólares, de los cuales 6.528 millones corresponden a compromisos con el FMI, 1.009 millones con el Banco Mundial y 887 millones de dólares con el Banco Interamericano de Desarrollo.

Los puntos de conflicto sobre los que se sostiene el principio de acuerdo alcanzado se vinculan, explica el diario argentino Clarín, con las atribuciones del sindicato de bancos y la relación con los acreedores externos. Oficialmente, la Casa Rosada "mantiene un estrecho hermetismo", señala, aunque podría difundir mañana mismo los detalles de las negociaciones. Por lo pronto, el júbilo se ha trasladado hoy a la bolsa, donde el índice argentino Merval se disparaba un 5,36%, que sumará al acumulado anual del +4,5%, nada más conocer la noticia.

Buenos Aires envió anoche una contrapropuesta a una carta enviada por el FMI destinada a superar las diferencias sobre la revisión del acuerdo stand by en vigencia. Ayer por la tarde, Lavagna y el presidente argentino consideraron "el texto de la nueva carta del FMI". En ella, el FMI exigía a Argentina "conversar de buena fe" con los acreedores para mejorar su propuesta de recortar un 75% de la deuda en mora, que asciende aproximadamente a 88.000 millones.

Kirchner, por su parte, dio como condición sine qua non para saldar parte de la deuda con el Fondo la renovación del aval. El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, advirtió de que "nadie" quería la suspensión de pagos, pero dejó entrever que sería el Fondo Monetario Internacional el que faltaría al compromiso, "no Argentina".