Rumores de compra

Las acciones del Deutsche se disparan un 7% ante una posible compra

Mientras el Deutsche Bank mantiene un completo silencio sobre los rumores de su compra por el Citigroup, el precio de su acción subió ayer un 7,29%, hasta 76,4 euros. Las entidades germanas buscan blindarse ante la amenaza externa.

Hace apenas un mes, el presidente del Deutsche Bank, Josef Ackermann, desestimaba durante la presentación de los resultados del banco la posibilidad de una fusión con Citigroup, sin desmentir las informaciones sobre negociaciones entre ambos grupos conocidas ese mismo día.

Un mes después, los rumores se recrudecen y el banco alemán guarda un prudente silencio, a sabiendas de que su capitalización es un atractivo fundamental para la gran banca de Estados Unidos. Primer banco alemán, el Deutsche ocupa el puesto 16 en el mundo por su valor en Bolsa. Frente a los 200.000 millones de euros de capitalización de Citigroup, el banco presidido por Ackermann suma apenas 37.000 millones.

'Citigroup lo podría comprar prácticamente con lo que tiene en la caja para gastos menores', ironizaba recientemente una revista alemana. Y el potencial interés no es sólo del gigante estadounidense, ya que el segundo grupo financiero del mundo, el británico HSBC cuyo presidente, John Bond, dijo esta semana que el Deutsche es 'posiblemente, la única entidad interesante' del mercado alemán.

'No necesitamos tantos bancos', dice el presidente de la federación alemana

Lo concreto es que los rumores de fusión no cesan. El titular de la Federación Alemana de Banca, Manfred Weber, opina que en los próximos dos o tres años 'se vivirán cambios fundamentales en el panorama bancario alemán ya que no necesitamos tantas entidades'.

Claro que a ningún banquero o político alemán le agrada que la tercera economía del mundo abra sus puertas a grandes grupos financieros extranjeros. Por ello, un camino es un fuerte blindaje interno, incluida la fusión entre las cuatro mayores entidades del país: Deutsche, Dresdner, Hypovereinsbank y Commerzbank. El segundo, avenirse a negociar. Esta segunda vía ha sido admitida por los presidentes del Hypo y del Commerzbank, segundo y tercer bancos del país. El caso del Dresdner es particular ya que está integrado en Allianz, la gran aseguradora del país y de Europa.

Los cuatro grandes bancos, cuya cuota de mercado ronda el 20% del total ya que el mercado está dominado por las cajas de ahorros, se han dedicado en los dos últimos años a fuertes reestructuraciones para hacerse más rentables. Así han reducido sus plantillas y sus participaciones industriales, al tiempo que han vendido filiales para concentrarse en el negocio básico. Sin embargo, las cuentas del Hypo y del Commerzbank registraron pérdidas récord en 2003. Algo similar le ha ocurrido al banco público WestLB, la quinta entidad crediticia del país.

Pese a estos procesos de ajuste, la rentabilidad de la banca alemana sigue siendo muy baja y sus costes enormes. Las entidades gastan 76 céntimos por cada euro que ganan frente a los 54 céntimos por euro de la banca española. Sobran sucursales: en Alemania hay 1.800 clientes por oficina y en EE UU 3.900.

La necesidad de más saneamiento asusta a los posibles compradores extranjeros. La falta de rentabilidad podría ser, al final, la mejor defensa de los bancos alemanes ante una opa hostil de grupos externos.

Hypovereinsbank. Retroceso y crisis con los accionistas

Los peores resultados de la historia del segundo banco germano ha abierto las puertas a una crisis de envergadura. El Hypovereinsbank, que en 2003 perdió 2.639 millones de euros después de impuestos, anunció que este año no repartirá dividendos y, al mismo tiempo, que procederá a una ampliación de capital por 3.000 millones.

Pero la pérdidas registradas han puesto en cuestión esta voluntad de los administradores. Esta semana, los dos principales accionistas del Hypo dijeron que no aceptan participar de la ampliación. Así los manifestaron el miércoles pasado las entidades públicas Fundación Regional de Baviera y Fundación de Investigación del Estado Libre de Baviera, que controlan el 5% de las acciones del banco.

WestLB Una inyección de 1.500 millones para resistir

WestLB, el banco público que ocupa el quinto puesto en el ranking bancario alemán, necesita una inyección de 1.500 millones de euros. Así lo aseguró ayer el presidente de la entidad, Thomas Fischer, quien se mostró confiado en que se 'conseguirá el dinero'. La entidad, que el año pasado tuvo unas pérdidas netas récord de 2.300 millones de euros debido a provisiones por insolvencia, atravesó durante el ejercicio una grave crisis por el riesgo de sus negocios en otros países, lo que costó el cargo a su anterior presidente Jürgen Sengera.

El principal accionista de WestLB es el Estado federado de Renania del Norte-Westfalia, que el año pasado aportó 1.250 millones para la entidad. Su decisión para este año será crucial para el banco.

Commerzbank Una pérdida de más de 2.000 millones

La tercera entidad financiera de Alemania registró en 2003 una pérdida neta de 2.320 millones de euros, lo que supuso multiplicar por 7,8% la registrada en 2002. En el cuarto trimestre, la pérdida neta fue de 88 millones, muy superior a los 60 millones pronosticados por los analistas. La depreciación de los activos de sus participaciones industriales, de filiales y de la participada banca de inversión británica Jupiter, fueron las principales causas.

El presidente del Commerzbank, Klaus-Peter Müeller, se ha declarado abierto a una posible fusión con otra entidad alemana o extranjera, aunque dejó claro que no se ha iniciado ninguna negociación concreta por el momento. Pero la discusión está sobre la mesa.