Planes de pensiones

A cada edad, su plan

La elección de un plan de pensiones que sea adecuado a las características personales de cada partícipe es una de las decisiones más cuidadosas que tiene que afrontar un inversor. Aunque no es una cuestión muy compleja ni es necesario estar dotado de una gran cultura financiera, ni mucho menos poseer facultades paranormales, es necesario tomar la elección aplicando el sentido común y, desde luego, partiendo de la base de que quien mejor suele saber lo que uno necesita es el propio inversor, no la entidad que ofrece el producto con la mejor apariencia o con los mejores regalos. Estos últimos, por desgracia, se resisten a desaparecer, lo que no deja de ser un alivio para los inversores, porque todo lo que reciben en forma de regalo lo pierden en forma de rentabilidad. Así de claro. Las gestoras están mejorando mucho sus servicios de asesoramiento, cuestión que cada vez tendrá una mayor importancia para que el partícipe adopte decisiones correctas.

Los planes de pensiones disponibles en el mercado español se dividen en varios grupos, cuya diferencia reside en el grado de riesgo (y por lo tanto de rentabilidad potencial) que presenta cada uno de ellos. Los de renta fija son los más conservadores y los de renta variable los de más riesgo. Los mixtos están en el medio y pertenecen a tres categorías, diferenciada cada una por el porcentaje que el gestor puede invertir en renta variable o fija.

Dado que la inversión en un plan de pensiones es para toda la vida laboral (el dinero no se puede retirar hasta después de la jubilación), es importante que cada inversor sepa que a largo plazo lo más conveniente suele ser invertir en renta variable porque las series históricas le dan una mayor posibilidad de ganancia. Esto significa que un inversor que entra en un fondo con 25 años de edad puede invertir en un fondo que es 100% renta variable, mientras que lo lógico para un inversor que entre en un fondo a los 58 años es que apueste por un plan de pensiones en el que la renta variable sea como mucho del 10% o el 15% y el resto sea renta fija de baja volatilidad (es decir, del menor riesgo posible).

Los partícipes deben saber que de un fondo se puede cambiar a otro sin coste alguno, de forma que puede entrar a los 25 años en un fondo de renta variable y pasarse, a los 40 años, a un mixto, y a los 55 a un fondo de renta fija a corto plazo.

Las gestoras de planes de pensiones están lanzando este año al mercado algunos productos que ya realizan el trabajo de forma automática, continua y mediante una gestión profesional, de forma que el partícipe no tiene que ir saltando de un plan a otro para meterse en los más conservadores a medida que se acerca su edad de jubilación y quiere reducir riesgos. Es el caso del BBVA Protección o del Gestión Total del Popular.

A partir de 55

TRAMO Supone el 24% del total de participes y el 15% de los que se incorporan a un plan de pensiones, los de última hora.

REALIDAD Tienen un 2% en renta variable y el resto de rentas combinadas.

RECOMENDACIâN Una cartera claramente conservadora con un 10% en renta variable defensiva. El resto en renta fija o garantizada.

De 35 a 45

TRAMO Es el grupo más numeroso (33%) de nuevos partícipes y el segundo en importancia (el 30% del colectivo).

REALIDAD Son profesionales con capacidad de riesgo. Tienen un 4% en renta variable, un 69% en mixta y un 27% en fija.

RECOMENDACIâN Una cartera cuya inversión en renta variable oscile entre el 50% y el 70%, y el resto en renta fija.

Hasta 35 años

TRAMO El colectivo con menos de 35 años representa el 26% de los nuevos partícipes a pesar de que sólo representa el 13% del total.

l REALIDAD La renta variable sólo encarna un 4% de su cartera de inversiones.

l RECOMENDACIâN Sería idóneo que los fondos que elijan tengan más del 70% de renta variable y el resto de bajo riesgo.

De 45 a 55

TRAMO Concentra el mayor colectivo de partícipes (33%) y el segundo de entradas (25%). Es el segundo grupo de mayor nivel de renta.

REALIDAD Tienen un 4% en renta variable, un 69% en mixta y un 27% en renta fija.

RECOMENDACIâN Una cartera cuya renta variable oscile entre el 15% y el 50%, y el resto en renta fija.

PREGUNTA Y RESPUESTA Las ventajas fiscales

P¿Cuáles son las posibilidades de beneficio fiscal de un plan de pensiones?

R Las aportaciones a los planes de pensiones tienen unas ventajas fiscales considerables, las más altas entre los productos de inversión. El partícipe puede realizar aportaciones anuales de 8.000 euros, cantidades que se reducen de la base imponible del IRPF en el momento de la declaración. Esta aportación es para cualquier partícipe que tenga 52 años de edad o menos.

P ¿Cómo varían los beneficios fiscales en función de la edad?

R Los partícipes con más de 52 años de edad verán incrementada su deducción fiscal en 1.200 euros por cada año que excede su edad de la de 52 años, de forma que hasta la edad legal de jubilación, los 65 años, la cifra a deducir de la base va en aumento hasta alcanzar los 24.250 euros a los 65 años.

P ¿Cómo se puede rescatar un plan?

R Los planes de pensiones no se pueden rescatar más que en casos previstos por la legislación. El rescate natural se produce a los 65 años o en el momento de la jubilación, contra presentación del documento de la Seguridad Social que lo acredite. Hay algunos otros supuestos excepcionales como paro de larga duración o enfermedad permanente. Cualquiera de estos supuestos deberá ser siempre certificado mediante la entidad oficial correspondiente.

P ¿Cómo se puede recuperar el dinero aportado al plan de pensiones, de golpe o mediante rentas periódicas? ¿Qué fiscalidad tiene cada una de estas alternativas?

R El rescate del plan de pensiones se puede realizar, en efecto, mediante una sola percepción o mediante el establecimiento de una renta periódica. También hay fórmulas de tipo mixto que combinan las dos modalidades. La parte que es recuperación del capital tiene una deducción del 40% en la base imponible del IRPF mientras que la percepción de la renta periódica tributa normalmente en el IRPF como ingreso ordinario de renta.

P ¿Se puede aplazar el rescate si un partícipe decide que no le interesa retirar el dinero porque lo ha colocado en un plan que está perdiendo?

R La legislación permite tomar la decisión del rescate en un plazo de seis meses, de forma que cuando llegue el momento de recuperar el dinero, el partícipe puede dilatar su decisión seis meses si cree que en ese periodo el valor de su plan de pensiones se va a recuperar.

P ¿Se puede cambiar de plan de pensiones?

R Siempre que no retire su inversión se puede mover su dinero en cualquier momento entre fondos de diverso tipo o entre gestoras.