Derivados

Proteger el valor de una cartera

Una de las maneras más sencillas de proteger el valor de una cartera o de una acción es comprar una opción put o de venta. Sin embargo, este seguro cuesta dinero y los inversores suelen optar por no realizar la cobertura. Una solución para disminuir el coste de la protección es financiar el coste de la opción put con la venta de una opción call. La put comprada suele ser at-the-money (con el precio de ejercicio cerca del precio de la acción o índice en ese momento) mientras que la opción call que se vende es out-of-the-money (en este caso el precio de ejercicio está por encima del precio de mercado). Ambas opciones van sobre el mismo subyacente y la misma fecha de vencimiento.

El problema de esta estrategia (conocida como collar) es que estamos obligados a vender si el precio del activo cuyo valor se quiere proteger sube rápidamente (de tal manera que exceda el precio de ejercicio de la call vendida); así que el potencial de revalorización tiene techo en ese precio.

Existe una variación de esta estrategia collar que, sin incrementar mucho el riesgo, permite obtener una serie de flujos periódicos mientras dure la inversión. El concepto es sencillo: en vez de tener ambos tipos de opción con la misma fecha de vencimiento se eligen calls con fechas de expiración más próximas.

Una solución para disminuir el coste de la protección del valor de una cartera es financiar el coste de la opción 'put' con la venta de una opción 'call'

Para ilustrarlo con un ejemplo, vamos a suponer que compramos 100 acciones de Endesa a 13,84 euros. La elección de los valores para esta estrategia es importante porque se necesitan valores más o menos estables, que creamos que irán aumentando ligeramente en valor a medio plazo y mejor aún si pagan dividendos. De esta manera, con el flujo de dividendos y con la renovación de las opciones call se irá generando una rentabilidad extra al collar tradicional. Lo primero que hay que elegir es la opción put con la cual proteger el valor de 100 acciones de Endesa. Esta elección depende de la tolerancia al riesgo del inversor: uno conservador comprará una opción put sobre Endesa con precio de ejercicio cercano a 13,84 euros. Otro más agresivo la podrá comprar más out-of-the-money. Aquí vamos a elegir la opción put con vencimiento 18 de junio de 2004 de precio de ejercicio 13,5 euros que cuesta 0,57 euros por acción. En total, sumando las 100 acciones de Endesa más el coste de la protección, hemos pagado 1.441 euros (13,84 euros por acción más 0,57 euros por la put).

El siguiente paso es elegir la opción call que hay que vender. Tiene que ser un vencimiento cercano y con precio de ejercicio superior al precio de mercado. Si se vende la opción call sobre Endesa con precio de ejercicio 14,5 euros y vencimiento 19 de diciembre de 2003, recibimos 0,12 euros por acción. Si desde el 19 de diciembre el precio de Endesa se mantiene por debajo de 14,5 euros, conseguimos estos 0,12 euros por acción.

Ahora bien, si además suponemos que cada trimestre podemos renovar la call vendida e ingresar la prima hasta el vencimiento de la opción put, conseguiremos 0,36 euros por acción (tres vencimientos) o 36 euros en total. Como además hemos escogido una acción que paga un dividendo elevado (0,68 euros por acción aproximadamente hasta junio 2004), son 1,04 euros extra por acción.

Es una rentabilidad del 3,3% sin tener en cuenta que las acciones de Endesa se pueden revalorizar y podemos venderlas por encima de 13,84 euros. El beneficio máximo que podemos conseguir es de un 7,8% si el 18 de junio Endesa está a 14,5 euros. Si antes de esta fecha supera los 14,5 euros, la rentabilidad empeora porque nos ejercitarán la call vendida y la estrategia termina.