Los independientes quieren aclarar cuál es su función en el consejo
Son la estrella de los debates cuando se aborda el tema del buen gobierno corporativo', reconocía no hace mucho el presidente del Círculo de Empresarios, Manuel Azpilicueta, refiriéndose al papel de los consejeros independientes.
La controversia abarca asuntos tan variados como la edad a la que deben jubilarse, el número máximo de consejos a los que pueden pertenecer o la remuneración que deben percibir de la empresa sin perder su condición. Pero precisamente es la calificación de independiente lo que más discusiones ha suscitado entre los expertos que analizan los asuntos relacionados con el buen gobierno. En lo que parecen coincidir todos los especialistas es en la indefinición de lo que se considera consejero independiente.
José Pedro Pérez-Llorca se sienta como independiente en el consejo de Iberia y asegura tener clara la razón de la falta de definición: 'En España es una nueva especie'. Sin embargo, dice que él sí tiene claro lo que debe ser: 'Alguien cuya función primordial sea garantizar la transparencia y ponerla al servicio del buen gobierno de la sociedad y en beneficio de los accionistas'.
Emilio Zurutuza, que ejerce de independiente en Metrovacesa (también es consejero dominical en Endesa y Sevillana), reconoce que los consejeros independientes han cobrado protagonismo gracias a la moda del buen gobierno. 'Pero los consejos de administración han evolucionado mucho y se están tomando muy en serio los temas de buen gobierno y la importancia que deben tener los independientes en su seno'.
Para Juan Carlos Ureta, presidente de Renta 4 y consejero independiente de Indra, es aquel que no forma parte del equipo directivo de la compañía y que defiende el interés societario y no el de la dirección.
Manuel Soto, que se sienta en cinco consejos, hace especial hincapié en la competencia profesional. 'Esto es lo que debe caracterizar a un consejero independiente, porque se pone mucho énfasis en la independencia, cuando lo importante son los conocimientos. Los independientes son dependientes del bien de la empresa', afirma.
Una opinión con la que coincide Juan Antonio Sagardoy, que se ha sentado en varios consejos como independiente. 'Consejero independiente es quien intenta, según su leal saber y entender, defender los intereses de la empresa'. Y se apoya en el diccionario para recordar que independiente es quien sostiene opiniones sin admitir intervención ajena.
La æpermil;tica, indispensable
Juan Antonio Sagardoy: Consejero independiente de Admira hasta su desapariciónEste catedrático de derecho del trabajo que acaba de ser nombrado miembro de la Academia de Jurisprudencia asegura que no se puede olvidar que un consejero independiente cobra de la empresa y, por tanto, depende de ella. Para Sagardoy la ética es una de las características más importantes que debe tener el independiente. 'Tiene que saber discrepar y sostener sus propias opiniones según su leal saber y entender. Pero tampoco debe ser una piedra en el zapato del presidente. Debe defender la empresa'.Juan Carlos Ureta: Consejero independiente de Indra'Los independientes deben estar muy al día respecto a las cuentas de la empresa y participar en las decisiones estratégicas'. Juan Carlos Ureta, que además de consejero independiente de Indra es presidente de Renta 4, considera que la experiencia profesional es una de las características que mejor definen lo que debe ser un independiente. 'Eso sí, es importante también que en el consejo se sienten profesionales de extracción variada y con diferentes experiencias'. Aunque los límites de edad no le parecen importantes en unos momentos en los que la esperanza de vida es mayor, sí cree que un mismo consejero independiente no debería participar en más de cinco consejos de administración. 'Es una cuestión de capacidad de dedicación'.José Pedro Pérez-Llorca: Consejero independiente de Iberia'La condición de administrador de una sociedad se ha convertido en una profesión de riesgo', reflexiona José Pedro Pérez-Llorca, quien asegura que el papel de los independientes no es sólo el de acudir a los consejos 'y leer los papeles. Hay que estar muy encima'. Pérez-Llorca dice no ser partidario de establecer corsés que regulen la figura del independiente, pero en su opinión éste debe ser 'una persona de cierta edad, con experiencia profesional, preferentemente en el mundo de la empresa'. Tampoco cree que haya que establecer límites al número de consejos en los que se puede sentar un independiente. 'Es natural que haya muchos nombres que se repitan en muchos consejos. Son los que tienen prestigio y experiencia'.Emilio Zurutuza: Consejero independiente de MetrovacesaConsidera que la moda de los códigos de buen gobierno ha puesto de relieve la labor de los independientes. Y aunque asegura que los consejos de administración han evolucionado mucho, algunas empresas se han visto arrastradas por la tendencia de la transparencia y han cambiado de 'apellido' a sus consejeros que ahora se denominan independientes. Zurutuza se muestra partidario a establecer ciertos límites. Por ejemplo, respecto a la permanencia en un consejo. 'No se puede ser independiente vitalicio. Se es más independiente cuando sabes que tienes un plazo', asegura. También cree que debe existir un límite sobre el número de consejos en los que un independiente se puede sentar. 'No tengo claro el número, pero tal vez entre cuatro y seis'.Manuel Soto: Consejero independiente del SCH, Indra, Corporación Financiera Alba, Cortefiel y CampofríoManuel Soto considera que la competencia profesional y los conocimientos que pueda aportar un independiente son las características que más deben destacar en este tipo de consejeros. Asegura que sentarse en un consejo como independiente le proporciona la posibilidad de 'hacer un ejercicio de estado mayor, algo importantísimo y un disfrute para alguien que, como yo, lleva el mundo de la empresa en las venas'. Manuel Soto no cree que haya que regular demasiado la figura del independiente. Cree que no debe haber una edad máxima de jubilación y tampoco una limitación en el número máximo de consejos. 'Yo estoy en cinco porque no me cuesta', explica.
Un sueldo que motive, pero que no condicione
¿Cuánto debe ganar un consejero? æpermil;sta es una de las preguntas que con más frecuencia surgen al hablar de la condición de independencia de los consejeros. Sin embargo, es algo en lo que parece haber unanimidad tanto por parte de los expertos que analizan los temas de buen gobierno como por quienes ejercen como independientes. La respuesta es que la remuneración que perciben debe ser suficiente como para motivarles e interesarles en la marcha de la empresa, pero que no sea tan elevada como para hacerles temer que un enfrentamiento por una diferencia de opiniones les haga perder unos ingresos fundamentales. En la actualidad, aunque depende mucho del nivel de la compañía, las remuneraciones anuales de los consejeros oscilan entre los 30.000 y los 60.000 euros, más variables que dependen de parámetros como los resultados. Los expertos consideran que ésta es una buena fórmula para 'engancharles' a la compañía.