Saldo fiscal

Madrid, Baleares y Cataluña son las comunidades más solidarias

Las comunidades autónomas con mayor PIB per cápita son también las más solidarias. Sólo Madrid, Baleares y Cataluña, en este orden, tienen un saldo negativo con la Administración pública central, según un estudio del BBVA. La convergencia regional avanza de forma muy lenta.

Las comunidades con mayor PIB per cápita (Baleares, Madrid y Cataluña) son las que más aportan a la Administración estatal, mientras que las regiones más pobres son las que más fondos reciben. æpermil;sa es la principal conclusión del informe Una aproximación a las balanzas fiscales de las comunidades autónomas, elaborado por Ezequiel Uriel, catedrático de la Universidad de Valencia, y presentado ayer por la Fundación BBVA. Pero hay matices y excepciones a esa regla.

Frente a las reivindicaciones de algunas comunidades, como Cataluña, sobre el alcance de su aportación al Estado, Madrid y Baleares tienen una aportación per cápita significativamente mayor. Estas tres comunidades son las únicas que aportan al Estado más de lo que reciben, con lo que su saldo neto resulta negativo.

Por debajo del saldo medio per cápita, y por tanto aún en la parte solidaria de la balanza, se sitúan Aragón, La Rioja y Comunidad Valenciana.

Estas diferencias se explican, como recoge el informe, por el hecho de que los ingresos fiscales per cápita de una comunidad están muy relacionados con la capacidad económica de su población, mientras que los gastos no difieren sensiblemente de unas regiones a otras.

En este último caso la salvedad es Asturias. El Principado cuenta con el mayor gasto per cápita de todo el Estado, debido a la importancia que tienen las prestaciones sociales y las ayudas a la minería en relación al PIB.

Extremadura, Asturias y Andalucía, por este orden, son las comunidades que más fondos reciben por habitante. Los regímenes económicos especiales que gozan en Euskadi, Navarra y Canarias hacen de ellas comunidades poco solidarias, en relación a su PIB. En términos de riqueza per cápita, Navarra ocupa el cuarto puesto, País Vasco, el quinto, y Canarias, el undécimo. Sin embargo, en términos de saldo fiscal per cápita, pasan a ocupar los puestos siete, ocho y catorce, respectivamente.

En la presentación del informe el consejero del Banco de España José Manuel González Páramo, destacó la solidaridad interregional, con independencia del modelo de financiación autonómica. En los cinco primeros años de la década de los noventa (1991-1996), Madrid ha acumulado un saldo negativo en su balanza fiscal de 6.236 euros por habitante que se ha distribuido entre las regiones más pobres. Andalucía, por ejemplo, ha recibido de las regiones más ricas 9.035 euros per cápita en ese periodo.

El efecto de los fondos de la UE

El informe se completa con un enfoque en el que se analizan las balanzas fiscales autonómicas, teniendo en cuenta también los fondos que reciben de la Unión Europea.

La conclusión es obvia. Incluyendo las partidas de la UE, las tendencias se refuerzan. Las comunidades más solidarias profundizan su aportación neta y las más pobres reciben una mayor parte de recursos. Madrid aportó una media de 1.243 euros per cápita al año (saldo neto) de 1991 a 1996. Si se le suma los fondos comunitarios, esta comunidad elevó su aportación neta a 1.285 euros. Lo mismo pasa con Baleares. Su aportación pasa de 871 euros anuales hasta 891 euros per cápita.

Ello prueba que los fondos de la UE funcionan como un instrumento de redistribución de la renta que viene a reforzar el ya operado desde dentro de las fronteras.

No obstante, la convergencia regional avanza de una forma muy lenta. 'Hay que tener en cuenta que las regiones ricas no paran de crecer, con lo que las más pobres deben hacer un esfuerzo adicional y continuado para llegar a la media', advirtió ayer en la presentación Francisco Pérez, catedrático de la Universidad de Valencia.