Cosmética

Lush se instala en España para vender jabones naturales

La empresa inglesa de jabones frescos artesanos acaba de llegar a España, donde prevé crecer gracias al creciente interés del mercado por los productos ecológicos y hechos a mano

Muchos de los éxitos de The Body Shop tienen que ver con Mark Constantine, un ex aprendiz de peluquero inglés que comenzó a vender jabones artesanos a la empresa que fundó Anita Roddick hasta convertirse en uno de sus principales proveedores. Después de 15 años de colaboración, Constantine decidió independizarse y establecer su propio negocio de cosméticos frescos hechos a mano, Lush, que ahora acaba de llegar a España.

La empresa nació en Poole, al sur de Inglaterra en 1995 después de que Constantine, como muchos otros emprendedores de la época, se viera tentado por probar suerte en Internet. Estableció la empresa Cosmetic to go... y fracasó. 'Todos cometemos errores', aseguró cuando tuvo que cerrar la compañía. Pero no se rindió. Por eso decidió abandonar los negocios digitales, concentrarse en los reales y crear Lush, que hoy tiene más de cien tiendas en régimen de licencia de marca en 26 países del mundo.

Lush ha llegado a España de la mano de Ángeles Hidalgo, una emprendedora que tras sus viajes a Londres por motivo de trabajo descubrió la novedad del producto y el concepto de las tiendas Lush, algo diferente en el campo de la cosmética. Así fue como Hidalgo contactó con Lush y comenzaron las negociaciones para traer la marca a España. En febrero de este año se cerraron los acuerdos entre Lush Ltd., que participa con un 40% y Lush Cosmetics (Lush en España).

En estos momentos sólo hay abierta una tienda en España (en el centro comercial Madrid-Xanadú), pero el plan de expansión de la compañía planea la apertura de nuevas tiendas en Madrid antes de que acabe el año. Y en Barcelona y en el resto del territorio nacional se planean nuevos establecimientos a medio plazo. Además, la empresa puede abrir el negocio a franquicias a partir del año de apertura de la primera tienda, que se inauguró el pasado 16 de mayo.

La empresa vende sus jabones a granel y envueltos en paquetes con un contenido mínimo de 100 gramos que indica sus ingredientes y sus propiedades.

De vuelta a la producción artesanal

Parecía que estaba todo inventado en el campo de la cosmética, pero la vuelta a lo tradicional y artesano tiene sus seguidores. La mayor parte de los productos que vende Lush, además de estar hechos a mano llevan poco o ningún empaquetado y utilizan cantidades mínimas de conservantes. Sólo compran a proveedores que no experimentan con animales y tampoco hay ingredientes animales en ninguno de sus artículos.

Las tiendas son más parecidas a un mercado, donde los productos tienen más que ver con la fruta y la verdura que con una empresa de cosmética tradicional. Allí se exponen bajo pizarras escritas a mano el nombre de las mercancías a la venta, el peso y la fecha de caducidad. Bahía, Hierba de mar, Farmacia de Guardia, Higos y hojas, Karma, o el infantil Cariño he lavado a los niños son sólo algunos de los nombres de su mercancía. Los bloques de jabón y trozos de champú se apilan sobre mesas de madera y comparten espacio con barras de burbujas que parecen pastelillos o bombas efervescentes que se disuelven en la bañera.