Escándalo

Ahold confiesa ahora que infló su beneficio en 775 millones de euros

El distribuidor holandés Ahold, número tres del sector en todo el mundo, ha reconocido hoy que el fraude en su filial estadounidense U.S. Foodservice fue más importante de lo que había admitido en un principio, alcanzando 880 millones de dólares (775 millones de euros). Según las conclusiones alcanzadas por la consultora PricewaterhouseCoopers (PwC), la estimación total de los ingresos antes de impuestos de U.S. Foodservice ascendió a dicha cantidad entre el 1 de abril de 2000, cuando compró la estadounidense, al 28 de diciembre de 2002, cuando cerró el año fiscal).

En febrero, cuando estalló el escándalo, se estimó que el fraude ascendía a 500 millones de dólares (440 millones de euros). La dirección del grupo se reunirá pronto para decidir las medidas a tomar con respecto a su filial estadounidense. Por otra parte, Ahold aseguró que tras concluir varias investagaciones internas de sus filiales no se puede concluir que se hayan producido artificios contables en Albert Heijn, primera cadena de distribución holandesa, ni en la estadounidense Stop&Shop.

Tampoco se han puesto de relieve irregularidades en su empresa ICA en Suecia, ni en Santa Isabel en Chile, ni en las operaciones de Ahold en Polonia y la República Checa, añade la dirección del grupo. Ahold añade que el gabinete Deloitte&Touche ha iniciado su auditoría en ICA Ahold y Santa Isabel. Ahold aseguró que publicará sus resultados para el año 2002 antes del 30 de junio, como se había comprometido a hacer ante las instituciones acreedoras que han avalado 3.100 millones de euros para cubrir los daños financieros.