Llegan las casas del conocimiento

El grupo Copaymor promueve, junto al parque tecnológico de Málaga, una urbanización con redes inalámbricas, domótica y energías renovables

La ciudad del conocimiento empieza a materializarse. El grupo inmobiliario Copaymor promueve en Málaga, junto al Parque Tecnológico de Andalucía (PTA), la urbanización Hacienda Segovia, la primera en España que combina redes de telecomunicaciones inalámbricas, domótica y energías renovables. Para ejecutar el proyecto, la promotora ha sellado alianzas con Cetecom, Implanta e Isofotón, tres empresas de la tecnópolis líderes en comunicaciones sin cables, domótica y energía solar.

Los 500 chalés adosados y apartamentos de la urbanización dispondrán de una red inalámbrica con tecnología wi-fi (wireless fidelity) que permitirá acceder a Internet sin cables, así como conectarse tanto a la red física de telecomunicaciones del parque tecnológico como a la inalámbrica que está en ejecución.

Para las familias que en el futuro ocupen estas casas, la principal ventaja que hallarán en la red wi-fi, frente a las estructuras convencionales con cables, reside en que podrán conectarse a Internet desde cualquier punto de su casa o de la urbanización. 'Esto hace que el entorno sea muy flexible, no es necesario tener que recluirse en una habitación concreta para trabajar con el ordenador, uno puede irse al jardín o a la piscina, por ejemplo', indica Antonio Jiménez, de Cetecom.

'El plus tecnológico no supera los 6.000 euros por vivienda', afirma Florencio Ariza

Al no necesitar cables, también se pueden incorporar nuevos servicios de telecomunicaciones en el futuro sin tener que hacer obras en la casa. Además, sólo es preciso un único contrato de acceso a Internet para toda la comunidad, 'circunstancia que representa un ahorro importante para las familias'.

Las aplicaciones domóticas, que se manipulan desde la casa y el móvil, se utilizarán para manejar persianas, luces, calefacción, aire acondicionado y alarmas de agua, gas y antiincendios dentro de las viviendas, pero también se ha previsto su uso en la gestión de los espacios comunes. 'Son viviendas inteligentes, en una urbanización inteligente', resume Antonio Díaz Criado, director de Implanta, la firma responsable de la domótica que coordina a las diferentes empresas tecnológicas implicadas en el proyecto.

El uso de energías renovables completa el carácter innovador de la urbanización. Concretamente, Copaymor ha encargado a Isofotón la red de energía solar para el suministro de agua caliente y ha programado gas natural para el conjunto residencial.

Finalmente, la promotora trata de aprovechar la presencia de la Oficina Mundial de la Naturaleza (UICN) en el parque tecnológico para que supervise la gestión ambiental del proyecto.

La inversión prevista para Hacienda Segovia se sitúa en 40 millones de euros, cantidad que comprende tanto la ejecución de las 500 viviendas como los espacios comunes, conformados por 17.000 metros de zona verde y una superficie de 5.700 metros de uso deportivo. Las obras de urbanización comenzarán el próximo mes de mayo y, según el calendario inicial, en 2005 se entregarán las primeras viviendas.

Florencio Ariza, consejero de Copaymor, calcula que 'el plus tecnológico' de cada casa, por la integración de redes inalámbricas, domótica, energía solar y gas natural, cuesta entre 4.800 y 6.000 euros adicionales. Pero defiende que éste es un sobrecoste muy asumible 'porque el precio de venta se situará en un promedio de 120.000 euros', ya que no se trata de viviendas para élites, 'sino para clases medias', de acuerdo con la potencial demanda del parque tecnológico.

De hecho, la promotora decidió planear una urbanización de estas características 'precisamente por la proximidad al parque y por el interés de la propia tecnópolis de disponer de un tipo de vivienda diferente en el entorno'.

En este sentido, el director del PTA, Felipe Romera, es uno de los grandes defensores de la denominada ciudad del conocimiento, concepto que va más allá de la mera incorporación de tecnología al espacio doméstico, puesto que también incluye un nuevo diseño urbano, que responda a las inquietudes, costumbres y necesidades que genera la sociedad del conocimiento.

La entidad gestora del parque está pendiente de la expropiación de una parcela junto al recinto, con el objetivo de edificar 300 viviendas también punteras en tecnología, orientadas a los teletrabajadores y profesionales que prestan servicios en las empresas de la zona. Según los planes del director del parque, las obras de esa urbanización previsiblemente comenzarán en 2004.

Tanto el proyecto de Copaymor como la urbanización que promueve la sociedad gestora de la tecnópolis son la 'avanzadilla' de la ciudad del conocimiento a la que aspira Romera. Los cálculos apuntan que son necesarias a medio plazo más de 5.000 viviendas para atender la demanda procedente de la tecnópolis. 'Y eso sí será ya un contexto y una estructura propia de una ciudad del conocimiento'.

Los promotores, obligados a incluir LMDS

Los promotores españoles deberán incluir a partir de ahora en las viviendas que edifiquen la infraestructura necesaria para hacer llegar la televisión digital terrenal y telefonía por radiofrecuencia (LMDS).

æpermil;stas son las principales novedades que incorpora el real decreto aprobado por el Consejo de Ministros el pasado 4 de abril para actualizar la normativa sobre infraestructuras de telecomunicaciones en los edificios.

La nueva norma, que entrará en vigor una vez que aparezca publicada en el Boletín Oficial del Estado, también abre las puertas a que las casas antiguas financien con cargo al Plan de la Vivienda y Suelo 2002-2005 la modernización de sus redes de telecomunicaciones.

Las obligaciones esenciales de los promotores pasan por instalar el cableado de televisión convencional y la preinstalación para la televisión por cable e Internet. En conjunto, las infraestructuras obligatorias representan un coste de 1.800 euros por casa, según cálculos de la Asociación de Promotores y Constructores de España, señala su presidente Manuel Martí.

En opinión de Martí, el nuevo real decreto supone un gran paso adelante para el sector, ya que hasta ahora 'sufríamos una norma hecha por teóricos difícilmente aplicable'.

En este sentido, el presidente de los constructores y promotores alude a la necesidad, ya en vías de extinción, de tener que construir cuartos de telecomunicaciones, similares a los de los contadores, en los sótanos o plantas bajas. 'A partir de ahora podremos sustituirlos por armarios, y ése será un ahorro importante para las empresas'.

Además, el nuevo real decreto permite a los promotores que el paso de los cables de telecomunicaciones a través de las fachadas de los edificios se haga a través de huecos 'que respetan los estándares de la industria y no a capricho de la norma, como ha sucedido hasta ahora'.