Debilidad

La caída de las importaciones de la UE y EE UU amenaza el comercio mundial

Después de 20 años de crecimiento ininterrumpido, el comercio mundial retrocedió el 1,5% el año pasado, medio punto por encima de lo calculado por la OMC en abril, según se recoge en el nuevo informe sobre estadísticas del comercio internacional de la organización. La caída se produce justo después de alcanzar en el año 2000 un crecimiento récord del 11%.

'Considerando que el momento de la recuperación se mantiene en los países de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) y en los países en desarrollo de Asia en el segundo semestre, el volumen del comercio mundial de mercancías se prevé que crezca un 1% este año', asegura.

'El incremento en los precios del dólar, en tasa interanual, se prevé amplio en la segunda mitad del año y afectará a la mayoría de los productos, bienes industriales, el petróleo y otras materias primas', subraya el informe. Estas perspectivas se mantienen en línea con lo calculado en abril.

Las perspectivas que maneja la OMC también apuntan que el valor del comercio mundial crecerá este año el 2% respecto a 2001, precisamente por el incremento del precio de las materias primas.

Subidas de precios

'Incluso si los precios del crudo no varían respecto a su nivel actual, habrá un fuerte incremento interanual' de los precios, aseguró ayer el economista de la organización, Michael Finger, según informa Reuters.

El incremento de precios que pronostica la OMC supone un cambio de tendencia respecto a lo sucedido en los últimos cinco años.

En su conjunto, los fundamentos de dichas previsiones son, cuando menos, dudosos. El comienzo del año fue 'ilusionante' en términos macroeconómicos, lo que hizo pensar en la recuperación del comercio. La economía de EE UU, motor del crecimiento mundial, creció un 5,3% en el primer trimestre y un 1,3% en el segundo, aunque en ese tiempo el PIB de la UE sólo creció un 0,3% y un 0,4%, respectivamente.

Sin embargo, en ese tiempo, las importaciones tanto de EE UU como de la UE se redujeron un 6% y el valor del dólar se situó un 4% por debajo del nivel del año anterior. Por el contrario, China y Rusia registraron un incremento de sus importaciones, del 10% y el 7%, respectivamente, en el primer semestre.

El mayor tirón de EE UU compensa, según la OMC, la debilidad de la UE, pero lo cierto es que el desarrollo de la segunda mitad del año no está siendo mucho mejor que en los seis primeros meses, dado que la caída de las Bolsas se ha acelerado y ello ha provocado una desaceleración de la actividad. En este contexto, el comportamiento de las importaciones por parte de las principales economías será, previsiblemente, muy débil. Y, con ello, la evolución económica de los países en desarrollo del sureste asiático también queda en el aire.

La OMC insiste en que en la segunda mitad del año seguirá el fuerte tirón de la demanda en EE UU, aunque continuará la debilidad tanto en la UE como en Japón. Pero reconoce que con los precios del crudo en un nivel mayor de lo previsto a principios de año, 'un mayor incremento afectaría negativamente a la ya frágil recuperación económica'.

También recuerda que el comercio en los países en desarrollo de Asia se ha recuperado con fuerza en la primera mitad de 2002, con un crecimiento del 5%.

El director de la organización, Supachai Panitchpakdi, asegura que el 'decepcionante' desarrollo del comercio en 2001 y la primera mitad de 2002 subraya la importancia de acelerar las negociaciones de la Agenda del Desarrollo de Doha (ADD) para la liberalización del comercio mundial.

Impulsar Doha

Supachai insiste en que con los niveles de importaciones y exportaciones dañados por la débil economía mundial, los líderes políticos necesitan adoptar medidas para impulsar la confianza y proporcionar, con ello, los fundamentos necesarios para animar el crecimiento.

'Una de esas medidas sería que los políticos enviaran una fuerte señal a los consumidores, productores y a los mercados de que pretenden avanzar en el ámbito de una mayor liberalización comercial a través de la Agenda de Doha', afirma.

El director de la OMC asegura que esas negociaciones comenzaron 'razonablemente bien', pero advierte que ha llegado el momento de las propuestas concretas para avanzar hacia la siguiente etapa y lograr un conjunto de reglas comunes que rijan el comercio del siglo XXI.