Cambios

Citigroup renueva la dirección de Salomon

Tras un año de escándalos empresariales en el que el nombre de Citigroup y su banco de inversión, Salomon Smith Barney (SSB), se ha escuchado constantemente, el presidente de esta entidad, Sanford Weill, ha decidido poner orden en la casa. Y lo hizo este fin de semana reemplazando a Michael Carpenter, la cabeza de Salomon, por uno de sus abogados y hombres de confianza, Charles Prince.

Weill admitió el viernes que su grupo había tenido un 'comportamiento inadecuado' durante el periodo más expansivo de los mercados en los noventa y que sabía que tenía que hacer cambios para ganar la confianza perdida.

'Algunas de nuestras actividades no reflejan la forma en la que creemos que debe conducirse este negocio. Nunca debería haber sido así y lo siento', confiesa Weill en una comunicación interna enviada a los empleados ayer.

Hasta ahora, esta pérdida de confianza le ha costado a Citigroup un descenso en Bolsa de más del 25% desde principios de año.

El reemplazo en SSB hecho por Weill es significativo, porque el grupo está involucrado en casos como el de Enron y Worldcom, y SSB ha visto salir por la puerta pequeña a uno de sus analistas estrellas, Jack Grubman, cuya labor investiga el fiscal de Nueva York, Eliot Spitzer. Además en las últimas semanas se ha conocido que el banco se comprometió a dar un trato favorable en las OPV a ejecutivos ahora en desgracia. El pasado martes una analista de Prudential Securities calculaba que el grupo bancario podría pagar hasta 10.000 millones de dólares (una cifra similar en euros) en acuerdos prejudiciales para parar las demandas presentadas por su papel en la crisis de Enron.

Weill quiere hacer borrón y cuenta nueva, y por ello ha puesto a Prince al frente de la banca de inversión. Prince, que lleva trabajando y reportando directamente a Weill durante los últimos 10 años, es un abogado del que se espera que lleve una buena gestión desde el punto de la ética empresarial. 'La prioridad de Prince es hacer todos los esfuerzos para resolver los problemas que ahora enfrentamos' señala Weill en su comunicación interna.

Por si quedara alguna duda más, indica que su segunda prioridad es hacer de SSB un líder en la creación de estándares 'para prácticas de negocio apropiadas'. Por su puesto, la tercera prioridad pasa por la evolución del negocio, que se refleja en las cuentas de resultados, por eso Weill confía en que 'continúe el desarrollo y crecimiento de nuestro negocio'.

Mientras, Carpenter, que llegó al puesto que ahora deja en 1998, dirigirá la división de inversión global de Citigroup. Su reemplazo es uno de los más importantes de los que la entidad ha acometido desde que en 1998 Weill hizo salir al número dos del banco, Jamie Dimon que ahora es consejero delegado de Bank One.