Comercio Exterior

Empresarios del sector del mármol viajan a China para abrir mercados

Como en todo el mundo, el mármol es signo de distinción en China. Grandes columnas de piedra roja, amplias escalinatas de color beige y lujosos ascensores forrados de roca verde forman parte del decorado de los hoteles en los que aterrizan los miles de empresarios que llegan a Pekín cada semana para hacer negocio en una ciudad que se ha convertido en un hervidero económico.

Sus 25 establecimientos de cinco estrellas y 50 de cuatro, muchos de ellos con planes de renovación, y el frenesí constructor que supondrá una inversión prevista de 36.000 millones de euros en los próximos siete años, de cara a los Juegos Olímpicos de 2008, son los objetivos de la misión comercial valenciana de empresarios del sector del mármol que esta semana se encuentra en China para promocionar sus productos.

Son nueve empresas que, según asegura Andrés Maza, presidente de la Comisión de Comercio Exterior de la Asociación del Mármol de la Comunidad Valenciana, se han desplazado 'para consolidar e impulsar un mercado que se había ralentizado como consecuencia de los fuertes aranceles que impuso el Gobierno chino a los productos elaborados para impulsar la industrial local y a causa de la entrada de otros países productores como Turquía o Irán'.

China importó el año pasado 1,05 millones de toneladas de mármol, el 62% de ellas en bloque, por un valor de 231,3 millones de dólares (una cantidad similar en euros).

Algunas de las compañías presentes en el viaje son Esteve y Máñez, Mármoles Bempe o Bere-Bere, las tres de Novelda. Porque es en esta localidad alicantina donde se concentra la mayoría de las industrias valencianas del sector.

Un total de 300 sociedades viven en la zona de Vinalopó Mitjà de la extracción y elaboración de roca ornamental. Estas empresas, esencialmente elaboradoras, emplean a unas 4.000 personas y mueven alrededor de 600 millones de euros al año, de los que unos 270 millones son exportaciones. La facturación en toda la comunidad asciende a unos 660 millones de euros.

La misión, organizada por el Ivex (Instituto Valenciano de la Exportación), también se desplazará a Chengdu, la pujante capital de la provincia de Sichuan, que con una superficie similar a la de España tiene 85 millones de habitantes, y a Shanghai (16 millones). En el viaje también participan empresarios del sector del calzado y representantes de las instituciones valencianas. Las provincias del sur de China son la vía de entrada del mármol importado.

Ciudades como Xiamen, Guangzhou y Shanghai son los grandes suministradores de mármol del país por varias razones, según un estudio realizado por el Ivex: su industria está más desarrollada porque la reforma económica China centró al principio sus esfuerzos en esta zona; además, cuentan con buenas vías de comunicación (puertos, vías fluviales, carreteras), y, por otro lado, al haber estado estas regiones más tiempo en contacto con la cultura occidental, su forma de trabajar es más dinámica que en el norte.

Según Maza, la reciente entrada de China en la Organización Mundial de Comercio favorecerá la actividad exportadora. Los aranceles que afectan a la piedra van a bajar de una media del 24,6% en 1997 al 9,4% en 2005. Este año son del 4% para el bloque y la tabla sin pulir y del 16% para la tabla pulida. Y por eso quieren estar preparados. Para ello, han contado con el papel de embajador del Valencia CF, que hoy celebra un partido amistoso con el Dahe, el equipo de Chengdu. La piedra valenciana espera así desbancar a los 400 tipos de mármoles locales, con nombres como Copo de nieve de Shandong, Negro longevidad o Jade blanco de China.