Energía

El precio del crudo llega a máximos en un año por la tensión bélica sobre Irak

El aumento del precio del crudo de ayer fue el mayor ocurrido desde el 14 de junio y deja en un 3,9% la subida acumulada en una semana. El ataque ya es 'más una cuestión de cuándo', afirma Mohamed Seij-Kadir, analista de RWE AG. 'Las cosas parecen ir a un ritmo en el que una subida de precios depende de la reacción del resto de Oriente Próximo', explica.

El diario londinense The Daily Telegraph informó de que 100 aviones habían participado en un ataque sobre la zona de exclusión aérea en el sur de Irak. El Pentágono reconoció que el ataque fue de mayor dureza que otros, pero negó que participaran 100 aviones. 'Había 12 aviones que lanzaron 25 proyectiles', dijo en una conferencia de prensa el general John Rosa, subdirector de operaciones del Estado Mayor Conjunto.

Por su parte, la Casa Blanca declaró que el precio del crudo y los posibles efectos que pueda tener en su economía no influirán en la decisión de atacar Irak. 'El presidente no piensa en ello como una cuestión de petróleo ni nada parecido', dijo el portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer.

Pero el bombardeo del jueves fue suficiente para hacer subir los precios del crudo ante los temores de que una ofensiva militar inmediata encabezada por EE UU para derrocar al presidente iraquí, Sadam Husein, sea inevitable, pese a la amplia oposición internacional.

Ayer, el primer ministro ruso, Vladimir Putin, en una conversación telefónica mantenida con el primer ministro británico, Tony Blair, expresó su rechazo a un ataque contra Irak. Putin le transmitió sus 'profundas dudas' de que el uso de la fuerza sea 'justificado desde el punto de vista del derecho internacional'. El presidente ruso advirtió, además, que un posible ataque entraña 'serias consecuencias negativas para la situación en el golfo Pérsico y Oriente Próximo'.

Putin alertó sobre la amenaza de 'la cohesión antiterrorista' e insistió en que aún hay 'un potencial real para una solución política del problema iraquí'.

Tampoco los líderes del Congreso estadounidense se mostraron de acuerdo con un inminente ataque a Irak.

Tom Daschle, líder de la mayoría demócrata del Senado, declaró ayer que la reunión que mantuvo el jueves con el secretario de Estado, Donald Rumsfeld, sólo sirvió para responder algunas preguntas, pero subrayó que hay aún muchas cuestiones por responder antes de que el Congreso tome una posición definitiva. También el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Dennis Hasbert, requirió 'más pruebas' contra Irak.

Mientras tanto, el presidente de EE UU, George Bush, se afana en convencer al resto de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU de la conveniencia de un ataque para derrocar a Husein. El presidente estadounidense se reunirá hoy con el primer ministro británico, Tony Blair, y el próximo día 12 presentará su propuesta de ataque ante la Asamblea General de Naciones Unidas.

El dólar logra su mayor avance en dos semanas

El dólar logró ayer una recuperación frente al euro, la más importante de las últimas dos semanas. La principal razón que citan los analistas es que el informe oficial del Gobierno de Estados Unidos sobre empleo en agosto mostró un crecimiento de puestos de trabajo superior a lo esperado. Con ello, la tasa de paro retrocedió, en lugar de incrementarse como esperaban los expertos. El dólar concluyó la jornada a 0,9833 euros frente a 0,9915 del jueves. Por otro lado, los crecientes rumores de un ataque de Estados Unidos contra Irak limitó el fortalecimiento del dólar, dijo Rejane Ribeiro, del Citigroup, debido a los temores de que una guerra desate un aumento del petróleo. Actualmente, el precio del crudo está un 50% por encima de sus valores de hace un año, y esta tendencia podría repercutir negativamente sobre el crecimiento económico de Estados Unidos y de todo el mundo desarrollado. Las cifras sobre la desocupación reveladas 'reduce algunas de las excesivas preocupaciones del mercado sobre la economía de Estados Unidos', dijo Perry Parker, del Deutsche Bank en Nueva York. Los operadores que se habían desprendido de dólares en el último período volvieron a comprar la divisa norteamericana tras conocerse el informe.