Seguridad

La OCDE advierte que el 11-S aún causará daños a la economía mundial

El encarecimiento de los seguros mermará los intercambios comerciales. Bajo estas condiciones, las balanzas fiscales sufrirán un fuerte deterioro. æpermil;sas son las conclusiones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

En el informe Consecuencias económicas del terrorismo, la OCDE alaba la reacción internacional tras los atentados contra Washington y Nueva York, que, dice, 'resultó decisiva para restaurar la confianza, salvaguardar el sistema financiero y evitar una depresión generalizada' de la economía mundial.

Pese a la positiva reacción inicial, la organización advierte que 'las consecuencias a medio plazo no pueden subestimarse'.

Tres son los principales frentes de riesgo para la economía mundial según la OCDE: el coste de los seguros, el endurecimiento de los controles fronterizos y el gasto público en defensa.

La industria aseguradora debe hacer frente al riesgo terrorista y la organización asegura que su alto coste no resulta asumible en exclusiva por el sector privado. La OCDE propone una acción concertada a nivel internacional en la que la intervención de los Gobiernos sea, en todo caso, 'limitada en el tiempo y el alcance'.

En cuanto a la seguridad fronteriza, la OCDE asevera que tendrá 'efectos duraderos sobre el crecimiento mundial', que aumentarán el coste de los intercambios comerciales entre un 1% y un 3%. Este encarecimiento 'puede llevar a un significativo descenso del comercio internacional, afectando negativamente a la apertura de mercados, la productividad y el crecimiento del PIB a medio plazo'. Por ello, reclama un equilibrio entre 'eficiencia y seguridad' sobre bases no discriminatorias.

El punto más novedoso del informe pasa por la repercusión económica del incremento de los gastos en defensa. La OCDE ha calculado que el aumento del gasto militar en un punto del PIB y del gasto en seguridad privada en medio punto del PIB, reduce el crecimiento un 0,7% cinco años más tarde.

'La dura seguridad puede reducir la productividad', dice. 'El apoyo público a industrias estratégicas y las medidas proteccionistas pueden distorsionar la competencia y reducir el crecimiento de la productividad' en los próximos años e inhibir la inversión en otros sectores más productivos. Asimismo, la estabilidad fiscal se ve amenazada por las ingentes cantidades de dinero público destinado a combatir el terrorismo.

Más seguridad en EE UU

Mientras tanto, en EE UU las críticas a la mala gestión de las agencias de inteligencia que se ha evidenciado como consecuencia del 11 de septiembre han forzado al presidente a crear una agencia de seguridad doméstica, que fue presentada ayer en una intervención televisada en hora de máxima audiencia, informa Ana B. Nieto desde Nueva York.

Se trata de un nuevo departamento que se enfoca en cuatro áreas: transporte y seguridad en las fronteras e infraestructuras; preparación y respuesta a las emergencias; prevención de ataques químicos, biológicos y radiológicos, y análisis. Es la mayor reestructuración del Gobierno federal desde 1947.