Solbes da prioridad a la negociación agrícola

El comisario europeo de Asuntos Económicos, Pedro Solbes, aseguró ayer que España deberá dar prioridad durante el semestre que ostentará la presidencia europea a las negociaciones sobre la política agrícola común, las políticas de cohesión en el marco de la ampliación europea hacia el Este y las perspectivas financieras a partir de 2006.

Aunque las negociaciones agrícolas deben partir de un documento de la Comisión aún no elaborado, Solbes advirtió que España deberá incluir en las negociaciones los acuerdos alcanzados en la cumbre de la Organización Mundial del Comercio (OMC), donde la UE se comprometió a la eliminación de los subsidios agrícolas. Francia es el Estado más crítico con este acuerdo y afronta, además, elecciones en abril de 2002, lo que dificultará, sin duda, una negociación decisiva de cara a la ampliación hacia los países del Este.

Otro de los capítulos afectados por la ampliación es el de las políticas de cohesión. El comisario restó importancia al efecto estadístico defendido por el Gobierno, según el cual la entrada de los países del Este, con menor renta per cápita, elevaría ficticiamente la renta española y haría perder fondos de cohesión a muchas regiones.

Solbes sostiene que el crecimiento español de los últimos años ha propiciado un fuerte aumento de la renta de la mayoría de las regiones, como se verá en las estadísticas que dará a conocer en enero la oficina europea, Eurostat, según anunció el comisario.

En la actualidad, 12 regiones españolas son perceptoras de estos fondos por no alcanzar el 75% de la renta comunitaria y tienen asegurada la recepción de estas ayudas hasta 2006. El comisario aseguró que las regiones que actualmente se sitúan en torno el 70% del PIB medio de la UE o por debajo no tendrán problemas para seguir recibiendo fondos, "porque la ampliación no va a hacer subir la renta cinco puntos". El problema surgirá para las comunidades con rentas en torno al 74% o 73% del PIB comunitario, que sí pueden ver aumentada virtualmente su renta con la entrada de los países del Este.

Según Solbes estas regiones quedarán reducidas a "dos o tres casos muy concretos, claramente Andalucía y Extremadura". Para subsanarlo, la Comisión estudia incluir en el documento que elabora una propuesta para fijar un periodo transitorio para las regiones que pierdan los fondos de cohesión, aunque la medida aún no se ha concretado.

Solbes apostó porque la presidencia española permita avanzar en el programa de reformas y liberalizaciones establecido en la cumbre de Lisboa en 1999. El Consejo Europeo de Barcelona, donde se tratarán estos asuntos, deberá avanzar -según el comisario- hacia la creación de un mercado financiero unificado "para conseguir todas las ventajas del euro" y la liberalización del mercado interior, con la desregulación de los servicios eléctrico y postal. El comisario descartó que Europa vaya a entrar en recesión en 2002.