EL BARâMETRO DE LOS FONDOS

En una semana, 250.000 millones menos

Los fondos de inversión han perdido durante la primera semana del mes de septiembre la mitad de lo que han perdido en los ocho primeros meses del año y han elevado su pérdida acumulada conjunta en torno al 3%. Es el nivel más bajo del año.

Los importantes retrocesos de la renta variable en el curso de la semana pasada han colocado a los fondos de inversión de nuevo en mínimos del año y en una situación que dificultará la recuperación antes de que concluya el presente ejercicio.

El mes de septiembre ha comenzado en clave negativa para los inversores, que temen un agravamiento del estado de la economía y de la salud de las empresas y, más que anticipar una mejoría del clima económico, están tomando medidas defensivas ante un temido empeoramiento de la situación.

Durante los días transcurridos del mes de septiembre, la rentabilidad de los fondos ha retrocedido en torno al 1% en términos de media ponderada, es decir, casi la mitad de lo que han perdido a lo largo de los ocho meses anteriores.

Hasta finales de agosto, las pérdidas de los fondos rondaban el 2% en términos de media ponderada. Tras la primera semana de septiembre rondan ya el 3%. La pérdida de valor de los fondos en el curso de este breve periodo de tiempo ha sido del orden de los 250.000 millones de pesetas. Un impacto que se ha debido casi de forma única a los retrocesos de la renta variable en todos los frentes, ya que la renta fija, aunque ha experimentado un ligero empeoramiento, apenas ha contribuido a empeorar la rentabilidad global del patrimonio de los fondos.

La tecnología

Los fondos que invierten en los mercados de renta variable presentan pérdidas que, por término medio, superan el 13% en el caso de los fondos con inversiones en la Bolsa española y por encima del 22% en los fondos especializados en mercados internacionales de renta variable, tanto de la zona euro como del área del dólar.

La Bolsa española sigue ofreciendo, a pesar del fuerte retroceso de los últimos días, una rentabilidad mucho menos desfavorable que otros mercados de renta variable.

En buena medida ello se debe a que la crisis de estas últimas semanas se ha concentrado en los valores del sector de las telecomunicaciones, entre los cuales Telefónica no ha sido, ni de lejos, la compañía más maltratada por los inversores.

Aunque el peso de esta compañía en el Ibex 35 es muy elevado, hay contrapesos importantes en la renta variable española que han contribuido a moderar el descalabro de las compañías de telecomunicaciones. Los fondos que actúan en los mercados de la zona euro presentan pérdidas medias superiores al 22% y los que invierten en los mercados internacionales superan ligeramente estas cifras, rebasando con claridad las pérdidas que alcanzaron a lo largo del año pasado.

En algunos segmentos del mercado, como el tecnológico, las pérdidas rozan ya el 60% en algunos fondos, cuyos actuales valores liquidativos poco tienen que ver con los que tenían en marzo del año pasado. La evolución de la renta fija en estas últimas semanas, y en especial durante la primera semana del año, no ha sido ni de lejos suficiente para compensar las pérdidas de la renta variable.

Los tipos de interés a largo plazo se han tensionado al alza, provocando caídas en las valoraciones de los fondos que invierten en renta fija. Los que actúan en los mercados a medio y largo plazo, que hace una semana habían rebasado la barrera del 3% de rentabilidad acumulada, han retrocedido por debajo de dichos niveles y en los fondos de renta fija a corto plazo se está produciendo también un ligero retroceso de las valoraciones.

Aun así, las rentabilidades en estos fondos son positivas aunque dentro de una línea de moderación. El movimiento de desconfianza en la renta variable ha sido de tal intensidad en las últimas semanas que ha dejado ver algunas tomas de posiciones en los mercados orientados hacia la compra de acciones debido a los bajos precios que han alcanzado.

Estos movimientos han sido de momento insuficientes para provocar una reacción de las cotizaciones, pero se han dejado notar en los mercados de renta fija, bastante sensibles a estos movimientos a corto plazo. Los inversores parecen haber perdido la confianza en los efectos positivos que se podían esperar de las bajadas de tipos, ya que la sucesión de recortes a lo largo de los primeros meses del año no ha tenido de momento efectos ni sobre los movimientos de los mercados ni sobre la economía real.

 

11,5 billones

en pérdidas

El volumen de patrimonio en pérdidas acumuladas (es decir, con valores liquidativos inferiores a los de cierre del año pasado) es relativamente reducido, de unos 11,5 billones de pesetas. Es decir, menos de la mitad del patrimonio total de los fondos de inversión. Ello se debe a que los fondos de renta fija, que no presentan pérdidas, reúnen un patrimonio muy superior al que suman los fondos de renta variable o los fondos de tipo mixto.

Los fondos de inversión en pérdidas son ya cerca de 1.300 y los que presentan ganancias apenas superan los 1.000 fondos. El patrimonio de los fondos de inversión con baja rentabilidad es de unos 17 billones de pesetas.

 

Garantizados,

de moda

Las apariciones de fondos garantizados en estos últimos meses han salvado las cifras de patrimonio de los fondos, aunque las preferencias se han inclinado siempre por los de tipo garantizado que aseguran la percepción de un rendimiento fijo. Los fondos garantizados de tipo fijo, cuyo patrimonio supera en unos 330.000 millones de pesetas al existente a finales del año pasado, han captado en términos netos unos 255.000 millones de pesetas en lo que va de año. La rentabilidad media, de los garantizados fijos presentan a estas alturas una rentabilidad del orden del 2,8%, en contraste con los de tipo variable, que pierden el 0,9%.

 

Monetarios,

alza continua

La progresión de rentabilidades y patrimonio en los fondos monetarios o Fiamm es continua. El patrimonio se supera semana a semana, con una media diaria del orden de los 5.000 millones de pesetas de crecimiento, en gran parte debido a las nuevas aportaciones de inversores o a la desviación de dinero desde otras inversiones hacia estos fondos. Las rentabilidades en este grupo, cuyo patrimonio global es de 6,3 billones de pesetas, se mueven en torno al 2,5%, con escasas oscilaciones entre sí, aunque los más aventajados ganan ya algo más del 3% desde principios de año.