La antigua Simago lastra los resultados de Champion, que pierde 4.473 millones

La cadena de supermercados Champion, perteneciente al grupo Carrefour, cerró el año pasado con unas pérdidas de 4.473 millones de pesetas (26,88 millones de euros). Este resultado se debe, sobre todo, a las cargas que arrastra la antigua Simago y que en su momento adquirió Continente, ya que los establecimientos de la marca Supeco-Maxor (la mayor parte de ellos ubicados en Cataluña) son rentables.

Según fuentes de Champion, en el pasado ejercicio han confluido dos factores coyunturales: "Las últimas acciones para el saneamiento de los costes estructurales de la antigua compañía Simago y los costes adicionales originados por la fusión".

El factor más importante es el que se refiere a Simago, ya que se han debido provisionar 1.615 millones de pesetas (9,7 millones de euros) en concepto de indemnizaciones de personal "por el sobredimensionamiento de las plantillas", según la empresa.

Champion firmó a finales de 2000 un acuerdo con los sindicatos para que 850 trabajadores pudieran ser recolocados en hipermercados Carrefour o bien se pudieran acoger a bajas incentivadas.

Según la compañía, los resultados de Champion se vieron afectados también por "un coste adicional del gasto de personal del colectivo de personas que se integrarán en otras empresas del grupo, que supone cerca de un 2% sobre las ventas. Dicho coste desaparecerá durante el próximo ejercicio".

Otro de los factores que han lastrado los resultados de la cadena de hipermercados ha sido la depuración de los stocks, así como un inventario del inmovilizado, cuyo coste conjunto se ha acercado a los 1.000 millones de pesetas (seis millones de euros).

En cuanto a la fusión, la explicación que ofrecen fuentes de Champion, es que se ha producido "un sobrecoste en estructuras centrales derivado de la absorción de determinadas funciones de las oficinas centrales de los supermercados provenientes de Pryca (Supeco-Maxor), con el consiguiente ahorro en la otra sociedad".

Simago continuará todavía penalizando los resultados de Champion durante este año y el que viene. La previsión es que en el ejercicio 2002 se estará en punto de equilibrio.

Por otra parte, Champion también acometerá un plan de expansión en los próximos dos años. La idea es contar con 250 establecimientos a finales de 2003, frente a los 155 que posee ahora. Esto supondrá unas inversiones de 25.000 y 30.000 millones de pesetas (150 a 180 millones de euros). Cada supermercado requiere una inversión media de 200 a 250 millones de pesetas.