Bruselas pone trabas a la fusión de General Electric y Honeywell

El comisario europeo de Competencia, Mario Monti, anunció ayer una investigación en profundidad de cuatro meses sobre la fusión de General Electric y Honeywell. Bruselas exigirá a las dos empresas estadounidenses que renuncien a parte de su cuota de mercado en el sector aeronáutico, donde el gigante valorado en 45.000 millones de dólares (ocho billones de pesetas) disfrutaría, según la CE, de una posición privilegiada.

El comisario Monti no ha esperado a cerrar el primer plazo de la investigación prescriptiva (un mes, que expira el próximo 6 de marzo) para anunciar que someterá la fusión de General Electric (GE) y Honeywell a una exhaustiva investigación de cuatro meses antes de emitir su veredicto final. Ambas compañías anticipan que la Comisión Europea ha detectado problemas de competencia en "la amplia gama de productos de aviación que la nueva compañía podría ofrecer".

La investigación se inicia para GE con el siniestro antecedente que sentó Monti el pasado mes de junio al prohibir, por primera vez, una operación de concentración entre dos empresas estadounidenses. Las operadoras de telefonía MCI WorldCom y Sprint fueron entonces las víctimas.

Tom Crane, portavoz de Honeywell, confió, no obstante, en que esta segunda fase de investigación obedezca sobre todo "a la complejidad de la operación", y no a una inquietud por parte de la Comisión imposible de apaciguar.

Aunque prefiere no aventurar las posibles desinversiones que ofrecerán las empresas, Crane cree que serán suficientes para obtener finalmente la luz verde comunitaria al proyecto.

GE, con unos beneficios provisionales en 2000 de 130.000 millones, es un conglomerado de tecnología y servicios presente en más de 100 países. Con más de 340.000 empleados, es líder en muchas de sus áreas de negocio.

Honeywell, por su lado, con un valor de mercado que supera los 4,5 billones de pesetas, está especializada en productos de aviación y automoción, así como en desarrollo y aplicación de materiales químicos, plásticos y electrónicos. Emplea a 120.000 personas en 96 países.

El consejero delegado de GE, Jack Welch, calificaba el pasado octubre la actividad aeronáutica de Honeywell como el mejor complemento al principal negocio de su empresa. Pero entonces se trataba de anunciar a los mercados una operación de 8,1 billones con la que Welch arrebató Honeywell a cualquier otro predador.

Anteayer, el septuagenario directivo de GE acudía a Bruselas para intentar convencer a Monti de la perfecta sincronización de ambas empresas, que, según su planteamiento, no debería traducirse en un dominio del sector.