RELACIONES LABORALES

La gestión del riesgo exige empresarios especializados

La prevención de los riesgos laborales en las microempresas, las que cuentan con menos de seis trabajadores, puede asumirse personalmente por el empresario de acuerdo con la ley. Esta posibilidad queda en la práctica limitada a empresarios que cuenten con formación adecuada y tiempo para dirigir y dedicarse a la actuación preventiva. El resultado es que la mayor parte de este espectro empresarial opta por exteriorizar la gestión del riesgo, esto es, por concertar el servicio de prevención con una entidad especializada ajena a la empresa.

Según afirma José Luis Pérez Álvarez, presidente de la Asociación Nacional de Entidades Preventivas Acreditadas (Anepa), tanto estas microempresas como las que están en la banda de seis a 500 trabajadores (o 250 si realizan actividades peligrosas) que deben designar de entre sus trabajadores a los delegados de prevención, optan por acudir a un servicio externo en materia preventiva.

Las empresas con más de 500 trabajadores, obligadas a montar un servicio propio de prevención, también acuden a entidades ajenas a la empresa para concertar determinadas áreas como la higiene industrial por el alto nivel de especialización que requiere. En tanto que la seguridad en el trabajo y la vigilancia de la salud son dos campos de riesgo que normalmente se realizan en el seno de la empresa.

Titulación obligatoria

El empresario que quiera asumir personalmente las actividades de protección de riesgos ha de ser técnico superior en prevención. Esto significa que, además de contar con formación universitaria, ha realizado un curso de especialización homologado con duración mínima de 600 horas. Como apunta Pérez Álvarez, una amplia mayoría de este colectivo no puede acceder a los cursos de especialización, algo que también se repite en las empresas de hasta 500 trabajadores".

En estas empresas "no siempre se puede prescindir de unos trabajadores para que se dediquen a la prevención ni todos cuentan con una base formativa para acceder a la especialización", apunta.

El incremento de la siniestralidad laboral que, según los datos manejados por Manuel de la Peña, presidente del Instituto Europeo para la Formación de la Salud en el Trabajo, ha pasado del 15% al 25% y arroja unas cifras de tres a cinco muertos diarios, hace que "los empresarios deban ser conscientes del compromiso que tienen con la sociedad en la lucha contra los accidentes laborales".

En su opinión, la formación de empresarios y trabajadores, la información sobre los riesgos concretos de cada puesto de trabajo y la cooperación entre empleador y empleado son los tres pilares en los que se apoya todo plan para reducir la siniestralidad. Para este experto, es también necesario que las empresas exijan a sus subcontratas la garantía de que tienen un plan de prevención y la ficha de evaluación de riesgos.

 

Cuánto cuesta concertar la protección

El coste aproximado que para una microempresa supone concertar servicios externos de prevención ronda las 1.000 pesetas al mes por trabajador, según señala el presidente de Anepa. En empresas con más de 10 trabajadores, el desembolso rondaría de 10.000 a 15.000 pesetas y sin cubrir todas las áreas. Para los expertos, el aumento de los siniestros impone considerar que dichos gastos son más una inversión que ahorrará costes como los de sustitución del trabajador accidentado.