Redes sociales
Snapchat
Imagen de marca de Snapchat.

Snap saldrá a Bolsa con una capitalización entre 16.200 y 18.500 millones de dólares

La propietaria de Snapchat pone a la venta 200 millones de acciones sin voto. La valoración de la firma podría alcanzar los 19.000 millones si los bancos coordinadores ejercen la opción de ampliar la venta en 30 millones de acciones adicionales.

Snap, la compañía propietaria de la popular red social Snapchat, saldrá a Bolsa con una capitalización entre 16.200 y 18.500 millones de dólares; la tasación subiría a los 19.000 millones si los bancos coordinadores ejercen la opción de ampliar la venta en 30 millones de acciones adicionales. La valoración queda lejos de la inicialmente apuntada, que establecía una horquilla de entre 25.000 y 30.000 millones de dólares. Con todo, seguiría siendo la tercera mayor salida a Bolsa de una tecnológica tras la china Alibaba, que batió récords en 2014 con una valoración de 168.000 millones de dólares, y Facebook, que tenía un valor de 104.200 millones en mayo de 2012, cuando empezó a cotizar.

La empresa dirigida por Evan Spiegel ha enviado hoy a la SEC su folleto de salida a Bolsa donde explica que pondrá a la venta un total de 200 millones de acciones de clase A (sin voto), con un precio por título de entre los 14 y los 16 dólares, lo que permitirá a la compañía y a algunos de los accionistas captar hasta 3.200 millones de dólares.

El folleto revela que no todas las acciones serán nuevas –solo 145 millones de ellas–, sino que los fundadores y otros accionistas también harán caja en la operación, con 55 millones de títulos, valorados en hasta 880 millones de dólares. Así, los cofundadores de la red social, Spiegel y Bobby Murphy, podrán embolsarse un máximo de 256 millones de dólares, pues entre ambos se desprenderán de 16 millones de acciones A.

Los fundadores se aseguran el control

Con todo, los creadores de Snap se aseguran el control de la compañía al vender solo acciones de este tipo. La compañía especificó hoy que tiene acciones de clase A (sin voto), que son las que se venden en la salida a Bolsa, otras de clase B (que tienen 1 voto) y de clase C (que tienen 10 votos). Estas últimas son las de los fundadores, lo que les da el 88,56% de los derechos de voto.

Snap contempla, no obstante, la opción de ampliar la operación hasta un total de 230 millones de acciones, lo que les permitiría elevar la recaudación hasta 3.680 millones.

El precio final de Snap se conocerá una vez que la compañía termine el road show que está llevando a cabo por las principales ciudades de EEUU (Los Ángeles, San Francisco y Nueva York, entre otras) para convencer a los inversores. Unos inversores que deberán confiar en el potencial de una compañía que pese a impulsar sus ingresos de 58,7 millones de dólares en 2015 a 404,5 millones en 2016, cerró su último ejercicio con unas pérdidas de 514,6 millones de dólares. Muy lejos de los 372,9 millones de pérdidas con los que cerró el año anterior. Snap, que se puso en marcha en 2011 (bajo el nombre de Snapchat) mientras Spiegel, de 26 años, estaba aún en la univerdad, nunca ha obtenido beneficios.

Fuertes pérdidas

Aunque el fundador y presidente ejecutivo de Snap, Spiegel, confía en que su compañía continuará creciendo en ingresos, también deberá enfrentarse a preguntas delicadas sobre el estancamiento en número de usuarios. La empresa tiene hoy casi 160 millones de usuarios diarios, que pasan una media de entre 25 y 30 minutos cada día en la aplicación, pero el crecimiento de sus usuarios se ha ralentización y apenas creció un 3% en el cuarto trimestre de 2016.

Snap, que obtiene casi el 100% de sus ingresos de la publicidad, ha advertido que “podría incurrir en pérdidas operativas en el futuro y podría no alcanzar nunca o mantener la rentabilidad”. En este escenario, hay inversores que ven a la joven empresa como una nueva Facebook, mientras otros temen que su recorrido se parezca más al de Twitter. Esta última también tenía números rojos cuando empezó a cotizar en 2012, un total de 316 millones de dólares.

Normas
Entra en EL PAÍS