Telecomunicaciones
Sede central de Abertis e Hispasat en Madrid.
Sede central de Abertis e Hispasat en Madrid.

Eutelsat espera Gobierno para forzar su salida de Hispasat

La gala tiene “derechos” reconocidos en documentos públicos al margen del pacto de permanencia

Abertis y Eutelsat están condenadas a entenderse en la disputa que han iniciado en el seno de Hispasat, y todo parece indicar que el próximo Gobierno va a jugar el papel de arbitro.

La francesa, acuciada por su mal momento económico, desveló el martes la intención de vender la participación del 33,69% en el operador español de satélites, señalando como seguro comprador a Abertis, partícipe de control con el 57%, en virtud de una opción de salida garantizada por esta última en 2008. Esa misma tarde reaccionó Abertis negando su obligación a comprar, e incluso el derecho de Eutelsat a abandonar el capital antes de julio de 2017 atendiendo al último acuerdo de accionistas, de 25 de julio de 2013. Y la francesa volvió a la carga el miércoles diciendo que su derecho a desinvertir, colocando el paquete al otro partícipe privado, es anterior.

El Consejo de Ministros decide desde 1997 sobre cualquier cambio de composición en el accionariado, tal y como reconocen ambas empresas. Y es así porque ese año se cedió a Hispasat la gestión del segmento espacial de la posición orbital geoestacionaria atribuida al Estado. Hoy apenas un 9,2% de Hispasat está en manos públicas (Sepi tiene un 7,4% y CDTI un 1,85%).

El pacto

  • El acuerdo de accionistas en Hispasat de 2013, tras la toma de control de Abertis, acarreó nuevos estatutos sociales, reglamento del consejo y plan de crecimiento.
  • Abertis tiene potestad para diseñar el plan de negocio, presupuesto anual y criterios de inversión.
  • Los accionistas públicos se reservaron las riendas de la filial Hisdesat, que concentra las comunicaciones militares y gubernamentales, y el derecho a nombrar al presidente no ejecutivo de Hispasat.

La citada put de salida de 2008 ya no se recogió en el acuerdo de accionistas de 2013, pero hay documentos oficiales, como un informe del Consejo Consultivo de Privatizaciones (CCP) sobre la toma de control de Hispasat por Abertis, fechado en julio de 2013, que otorga a Eutelsat “derechos reconocidos” más allá del compromiso de permanencia por cuatro años. En contra, Abertis ya afirmó ante la CNMV que “los derechos derivados de la put aún quedan pendientes de ser reconocidos conforme a lo acordado por los accionistas en julio de 2013”, y no hay nuevos comentarios.

Si finalmente se otorga a Eutelsat el derecho a saltarse el lock up para vender, es previsible que el Gobierno anime a Abertis a subir en el capital ante las conocidas reticencias a recibir nuevos socios en una firma que privatizó, pero que sigue considerando estratégica para las comunicaciones civiles y militares.

Una de las bazas que le quedaría al grupo que dirige Francisco Reynés, además de iniciar un proceso de arbitraje para la interpretación del convenio entre accionistas, es tratar de minimizar la factura. Un largo procedimiento arbitral va contra las urgencias de Eutelsat por hacer caja y Abertis ya no debe pagar prima de control, por lo que existe margen de maniobra. Con todo, debe ser un tasador independiente quien ha de valorar Hispasat.

Abertis sí tuvo que cargar con prima de control cuando en 2013 se hizo con la toma del 16,4% en manos del INTA. Ese paquete le hizo subir del 40,6% al actual 57%. La factura pagada a la firma pública, dependiente del Ministerio de Defensa, fue de 153 millones por las acciones y 19 millones de prima de control. Esa tasación de hace tres años, elevaría el 33,69% de Eutelsat a 314 millones de euros.

Un consejo y una junta sin noticias de ruptura

Eutelsat sorprendió el martes a sus socios en el accionariado de Hispasat (Abertis, CDTI y Sepi) con una carta en la que desvelaba su intención de salir de la compañía española de satélites. Una comunicación, aseguran fuentes solventes, que llegó en el mismo momento en que la francesa anunciaba al mercado que arrancaba esta desinversión.

Las mismas fuentes aseguran que el gigante galo de los satélites dejó pasar la oportunidad de informar al resto del accionariado en el consejo de junio y posterior junta de accionistas, celebrada el 22. Abertis tiene nueve vocales en el órgano de decisión, más el consejero delegado; Eutelsat cuenta con cinco representantes, y el Estado mantiene dos sillones y nombra al presidente.

En la junta se aprobaron las cuentas anuales de 2015, con unos ingresos de 219 millones y un ebitda de 179 millones, y la distribución de un dividendo de 12,5 millones entre el accionariado.

Eutelsat, como el resto de socios, confirmó los planes de crecimiento de Hispasat, que cerró el pasado ejercicio con una cifra de capacidad espacial contratada a largo plazo (back-log) equivalente a siete años de ingresos. La compañía controlada por Abertis tiene en construcción el Hispasat 36W-1, Amazonas 5 e Hispasat 30W-6.

Días después de la junta de su participada española, Eutelsat reconoció el 27 de junio que ponía en revisión sus prioridades estratégicas ante la ralentización del mercado.

Entre los objetivos, mantener el dividendo estable. Para ello va a rebajar el nivel de inversión, bajando de los 500 millones anuales a 420 millones, buscará reducir el coste de la deuda, mantener el margen bruto de explotación por encima del 75%, y poner el foco en la generación de caja.

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