Editorial

Repsol da un paso al frente con Talisman

La decisión de Repsol de adquirir la petrolera canadiense Talisman Energy, por 12.900 millones de dólares en total, constituye la mayor operación realizada por una compañía española en el exterior en los últimos cinco años. Tras 15 meses de análisis de 500 activos o empresas, Repsol ha anunciado una opa por el 100% del capital de la canadiense, que deberá ser refrendada en los próximos dos meses por la junta general de esta. La operación servirá a la petrolera española para ganar músculo, equilibrar su cartera y reducir el riesgo geográfico. La compra compensa en ese sentido la pérdida de YPF, la exfilial que fue expropiada a Repsol por el Gobierno argentino. No en vano, la compañía española considera que la compra de Talisman completa la hoja de ruta estratégica que Repsol se marcó tras la pérdida de YPF, y que incluía, entre otros objetivos, reforzar el área de upstream y apostar por la diversificación geográfica. Con la opa sobre la canadiense, la empresa que preside Antonio Brufau refuerza claramente su posición en producción –el grupo duplica la cifra actual hasta unos 660.000 barriles al día– crea valor y mantiene su dividendo. En la comparecencia de ayer para explicar la decisión, el consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, calificaba en conjunto la operación de “transformadora”.

La compra de Talisman es sin duda una decisión ambiciosa, que implica desembolsar una prima del 24% sobre la cotización media del último trimestre de la canadiense y del 14% respecto a la media de su valor. Para financiarla, el grupo español hará uso de efectivo y equivalentes (6.400 millones de euros), líneas de crédito a largo plazo y otras opciones a corto (2.600 millones) y la emisión de bonos híbridos (5.000 millones). También prevé acometer desinversiones por cerca de 1.000 millones a lo largo de los próximos doce meses, lo que equivale al 2% de sus activos, y cuenta con lograr sinergias por otros 1.000.

A cambio de ello, Repsol apuesta por aumentar su tamaño y su producción y diversificarse geográficamente decantándose por un país –Canadá– cuya seguridad jurídica está fuera de toda duda y excluye, por tanto, la posibilidad de sobresaltos y arbitrariedades como los que supuso la expropiación de YPF. La operación de Talisman llega dos meses después de que otra gran compañía española –Gas Natural– haya decidido ganar peso en Latinoamérica a través de la compra de la chilena CGE. Se trata de pasos adelante fuertemente estratégicos cuyo objetivo es crecer en fortaleza, valor y presencia geográfica. Una receta que constituye no solo una apuesta por el negocio presente, sino también una inversión que trata de anticiparse al futuro.