La amplia brecha entre la IA china y la de EE UU
Las cuentas de Anthropic muestran que la inteligencia artificial de vanguardia puede ser rentable, pero también agrandan la diferencia con sus rivales asiáticos

El folleto de la OPV de Anthropic está bajo intenso escrutinio de inversores y rivales chinos. Los ingresos del gigante alcanzaron 16.000 millones de dólares en el primer semestre: crecieron más rápido que los de Z.AI y MiniMax, y muestran que invertir en modelos de IA de vanguardia puede ser rentable. Pero aunque las ventas de las dos cotizadas chinas llevan solo dos años de retraso respecto a Anthropic, la distancia real puede ser mucho mayor.
La empresa de EE UU ha revelado fortalezas formidables. La primera es su tamaño: sus ingresos en enero-junio multiplicaron por 63 la cifra conjunta de Z.AI y MiniMax. Anthropic se beneficia de una base de clientes empresariales en rápida expansión —sobre todo en EE UU—, que pagan hasta 10 millones al año por usar Claude.
El vertiginoso crecimiento también refuerza su rentabilidad. La firma sigue gastando a manos llenas en potencia informática e infraestructuras para desplegar y entrenar grandes modelos. Esos costes casi se cuadruplicaron, hasta 8.900 millones en enero-junio. Pero la mayor eficiencia del hardware y el software le permite generar más ingresos por cada dólar destinado a computación. En el periodo obtuvo un beneficio operativo ajustado de 1.600 millones.
En cambio, los laboratorios chinos, lastrados por los controles de EE UU a la exportación de chips, tienen un largo camino por recorrer. Sus escasos ingresos se explican en parte porque sus modelos se descargan gratis. Solo cobran por el acceso y las personalizaciones, y a precios bajísimos. El resultado es una economía despiadada: entrenar modelos competitivos cuesta mucho más de lo que ingresan.
Las ventas anualizadas de Z.AI en el primer semestre, de 284 millones de dólares, la sitúan donde estaba Anthropic en 2024. MiniMax está en una posición similar. Pero la lenta adopción empresarial en China y la feroz competencia interna dificultan que ambas logren el poder de fijación de precios de Anthropic. El modelo insignia de Z.AI, GLM 5.2, cuesta de media casi un tercio menos que Claude Opus 5.5, según Artificial Analysis.
Las finanzas de Anthropic cambiarán cuando ejecute los “cuantiosos gastos de capital” previstos para asegurarse capacidad informática propia. Por ahora, sus resultados ponen de relieve la brecha entre las empresas de IA de EE UU y China.
Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías.