Alemania tiene un plan económico al fin
Merz y su coalición acuerdan el primer plan serio para reactivar la anémica actividad del país tras un año de titubeos

Tras un año de titubeos, Friedrich Merz parece dispuesto a abordar el malestar económico de Alemania. Ha acordado con sus socios su primer plan serio para reactivar la economía. Su presupuesto de 2027, que se presentará al Parlamento en otoño y se financiará en parte con más de 200.000 millones de euros en deuda, confirma la determinación de Merz de romper el tabú del endeudamiento.
Las reformas, y el presupuesto, podrían impulsar la anémica tasa de crecimiento del país ya este año, según Deutsche Bank. Pero mucho dependerá de si un canciller impopular es capaz de reunir la energía política necesaria para convencer a unos votantes inquietos. Las medidas para elevar la edad de retiro y crear un fondo de pensiones estatal de capitalización obligatoria contribuirán a estabilizar el sistema de pensiones. Vienen acompañadas de planes para flexibilizar el mercado laboral y de intentos serios de recortar la burocracia (por ejemplo, los emails sustituirán a los formularios estatales en papel). Merz también incluyó 10.000 millones en rebajas fiscales para los hogares de renta baja y media, financiadas en parte con un alza del tipo máximo del 45% al 47%, que se aplica a partir de 280.000 euros anuales.
Berlín mantendrá el gasto en defensa e infraestructuras, como prometió Merz al resultar elegido en 2025. El nuevo Gobierno eliminó entonces el “freno de deuda” constitucional que limitaba el déficit al 0,35% del PIB. El presupuesto básico de defensa subirá un 33% en 2027, hasta 109.000 millones, y se destinarán 55.000 millones procedentes del fondo especial de 500.000 millones creado en 2025 para infraestructuras. Aun así, la deuda pública bruta seguirá por debajo del 70% del PIB, frente al 88% de la eurozona y el 120% de Francia, prevé el FMI.
El plan de Merz es uno de los más significativos adoptados en Alemania en años, aunque, como señala ING, no transformará de la noche a la mañana un país estancado en una economía en auge. Harán falta más reformas para que la industria vuelva a ser competitiva y la mano de obra más productiva.
El primer test llegará en septiembre, cuando la ultraderechista AfD tenga la oportunidad de hacerse con uno, o dos, Gobiernos regionales. Merz ha demostrado que está dispuesto a afrontar los retos, al tiempo que alcanza compromisos que van más allá de meros parches.
Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías