China afronta el dilema del regreso a casa de las tecnológicas
El Gobierno deberá tolerar la euforia bursátil si quiere atraer a Shanghái a las grandes cotizadas en Hong Kong

Si China quiere que la inteligencia artificial reactive sus anémicos mercados bursátiles, las autoridades deberán tolerar ciertos instintos especulativos. Los reguladores están allanando el camino para más cotizaciones tecnológicas en Shanghái, incluyendo el apoyo a algunas empresas cotizadas en Hong Kong para que salgan a Bolsa en el mercado interior. Eso ayudará a canalizar capital de vuelta al país, pero pondrá a prueba la tradicional aversión de Pekín a los excesos y la volatilidad del mercado.
El principal regulador bursátil del país prometió la semana pasada “abrazar activamente” una nueva fase de la revolución tecnológica. Además de los próximos debuts en el mercado de gran perfil de Unitree –joya de la robótica humanoide– y ChangXin Memory Technologies (CXMT) –referente de los chips de memoria–, empresas de alto vuelo como Knowledge Atlas Technology, conocida como Zhipu AI, y MiniMax podrían pronto vender también acciones en Shanghái, un movimiento insólito para una empresa cotizada en Hong Kong.
Su regreso a casa debería ser bienvenido. Solo un puñado de gigantes estatales como China Mobile y Semiconductor Manufacturing International Corporation (SMIC) han dado el salto de Hong Kong al continente, donde una supervisión regulatoria más estricta y los controles de capital han disuadido a la mayoría de las empresas privadas de intentarlo. MiniMax y Zhipu AI, que queman caja, pueden ser menos exigentes.
Más cotizaciones de empresas de IA y tecnología impulsarán el índice CSI 300 del país, que sube apenas un 6% en lo que va de año, frente a las ganancias de dos dígitos de Estados Unidos, Japón y otros mercados. Puede que China no cuente con titanes como SpaceX u OpenAI, pero el entusiasmo en torno a la inteligencia artificial es igual de prominente. Las acciones de Zhipu en Hong Kong se han disparado más de un 1.700% desde su debut en enero; con una capitalización bursátil de unos 110.000 millones de euros, la empresa cotiza a más de 90 veces su tasa de ingresos recurrentes anualizados para 2026, según analistas de Jefferies.
Al mismo tiempo, las autoridades han estado restringiendo la negociación transfronteriza de valores, con la esperanza de repatriar capital para lograr lo que denominan un “mercado alcista pausado”. El potencial es enorme: en junio del año pasado, los inversores de China continental y Hong Kong tenían más de 600.000 millones de dólares (unos 530.000 millones de euros) en acciones estadounidenses, casi el doble que en 2020, según datos del Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
Pero la llegada de empresas como Zhipu también avivará la euforia. Las 609 compañías del STAR Market de Shanghái, el mercado de estilo Nasdaq del país, ya cotizan a una media de unas 105 veces los beneficios, según datos oficiales. La volatilidad también aumentará: las acciones de Zhipu cayeron un 10% el martes tras casi duplicarse en los cinco días de negociación anteriores. Pekín tendrá que aprender a tolerar cierta espuma.
Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías