La banca europea ultima su defensa para reducir la carga regulatoria sobre el sector
La Comisión Europea abrirá en las próximas semanas una consulta para simplificar las normas sobre las entidades financieras


La banca europea trabaja ya en su respuesta para el proceso de simplificación del marco de supervisión de las entidades financieras que ha puesto en marcha la Comisión Europea para impulsar la unión bancaria. Dos meses después de que el Banco Central Europeo (BCE) diera a conocer sus recomendaciones para aligerar el marco regulatorio que pesa sobre el sector, las entidades ultiman sus propuestas.
La Comisión Europea prevé abrir en los próximos días la consulta pública sobre el proceso de simplificación de la regulación bancaria. Una apertura del procedimiento que, según reconocen fuentes del sector financiero, podría retrasarse hasta marzo y que permitirá a las entidades dar su opinión sobre el proceso puesto en marcha por las autoridades comunitarias dentro de su estrategia de impulsar la unión bancaria y los mercados de capitales en la Unión Europea.
La respuesta, detallan fuentes del sector, será proporcionada desde las distintas asociaciones, si bien no es descartable que se haga a título individual por parte de cada entidad. Con todas las aportaciones, se prevé que la Comisión Europea presente un primer texto el próximo mes de septiembre.
El sector bancario español ya ha presentado sus propuestas. Las tres patronales bancarias AEB, Ceca y Unacc dieron a conocer el pasado mes de noviembre 24 medidas para mejorar la competitividad del sector en España y Europa, en las que ven esencial realizar una simplificación del marco macroprudencial para evitar solapamientos, así como reducir y simplificar la complejidad de los estándares técnicos regulatorios de las autoridades nacionales de supervisión. Al mismo tiempo, consideran adecuado revisar y simplificar los requisitos y composición de los requerimientos mínimos de fondos propios y pasivos elegibles (MREL, por sus siglas en inglés).
El BCE presentó el pasado mes de diciembre unas propuestas para simplificar el marco normativo, manteniendo en todo momento la resiliencia del sistema bancario europeo, la primera línea de defensa del sector ante cualquier crisis venidera. Para preservar la solvencia, el banco central ha fijado como línea roja la preservación de los requerimientos de Basilea III, mientras que aboga por configurar un nuevo requerimiento de capital estable, construido con la suma del colchón de conservación de capital y el extra que se impone a las entidades en función de su importancia sistémica.
Unos trabajos que también han involucrado a la Autoridad Bancaria Europea (EBA). Su expresidente, el español José Manuel Campa, reconoció a CincoDías el pasado mes de junio que “cuando sumas tantos requerimientos, si no miras el conjunto, puedes acabar con un pequeño monstruo”.