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Las claves
Opinión

Las claves: el problema de la vivienda va más allá de una posible burbuja hipotecaria

Tirar de la manta para tapar el cuello puede dejar descubiertos los pies

Panorámica de la ciudad de Barcelona.DAVID ZORRAQUINO / EUROPA PRESS (DAVID ZORRAQUINO / EUROPA PRESS)

La preocupación por evitar una nueva burbuja de crédito hipotecario ha llegado ya al BCE, que va a revisar los criterios de concesión de los bancos. Se teme, como han señalado algunas entidades, que empiece a haber demasiada ligereza a la hora de dar préstamos a tipos por debajo del euríbor. España, en particular, es uno de los países que presenta un mercado más competido, pero también más arriesgado.

El problema de fondo, sin embargo, es la carestía de la vivienda, que es lo que acaba fomentando que los bancos recorten los precios para atraer a unos consumidores que, de otro modo, no podrían aspirar a comprarse una casa. En eso las encomiables intenciones regulatorias de los supervisores poco pueden hacer. Estimular la construcción de viviendas supondría desvalorizar los activos inmobiliarios actuales, que tienen un gran peso en la cartera de ahorro de los europeos, y en particular de los españoles. El BCE y los bancos centrales de cada país pueden tirar de la manta para que les tape el cuello, pero hará falta algo más para cubrir los pies.

El desempleo baja a mínimos de la historia reciente, aunque aún puede mejorar

Que la tasa de paro esté relativamente controlada es un elemento básico para la cohesión social, y que esté por debajo del 10% en España por primera vez desde 2008 es una señal decididamente positiva. La Encuesta de Población Activa del cuarto trimestre de 2025 refleja además que el principal impulso vino de la industria manufacturera.

No deben obviarse los peros, claro está: España sigue siendo uno de los países de la Unión Europea con mayor desempleo, y parte del éxito del mercado laboral se ha producido gracias a que los salarios han perdido poder adquisitivo.

Los súper facturan más gracias a que el consumo se vuelve más casero

Nos estamos volviendo más caseros a la hora de consumir, en parte por el teletrabajo, pero se intuye también que por el envejecimiento de la población, por los hábitos de ocio, más centrados en las pantallas, y por el encarecimiento de la hostelería. Los precios del comercio minorista también suben –un 3,2% en 2025 en España–, pero en términos absolutos siempre sale más barato comer en casa, aunque sea con platos preparados. El volumen de gasto en bienes de consumo creció un 2,5% el año pasado, con lo que la facturación aumentó en total un 5,8%. Con todo, los usuarios refieren que su situación financiera empeora y que son conscientes de la inflación. Mientras, Mercadona sigue sacando una gran ventaja a sus competidores.

La frase del día

El mundo se corregirá porque los ciudadanos no tienen vocación de siervos. Europa debe superar su burocracia y garantizar mecanismos eficaces para empresas y autónomos, manteniendo un equilibrio entre regulación y dinamismo económico
Felipe González, ex presidente del Gobierno

Prohibir a los hijos las redes sociales a las que están enganchados sus padres

Mientras ya se empieza a notar un leve (muy leve) alejamiento de las redes sociales por parte de los jóvenes (que quizá lo empiezan a ver como algo rancio, propio de padres enganchados al móvil), los legisladores apuestan por la prohibición de su uso por parte de los menores de 15 o 16 años. Francia está cerca de ello, pese al rechazo, por ejemplo, del grupo La Francia Insumisa, de extrema izquierda, que lo califica de “paternalismo digital” y de autoritario. Nadie duda de los enormes riesgos que suponen estas plataformas para los chavales, aunque lo ideal sería no tener que recurrir a estas medidas y que la educación de las familias hiciera el trabajo. Pero parece difícil que los hijos asuman sin rebelarse que se les restrinja algo que gusta tanto a sus padres.

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