Las claves: Kretinsky vuelve a mostrar músculo inversor europeo, ahora hacia Fnac Darty
Que el oferente sea del continente subraya el carácter defensivo de la opa


Daniel Kretinsky no entiende de ideología cuando se trata de hacer negocio. Ahora pretende quedarse con Fnac Darty, el grupo francés de las famosas tiendas culturales; ya es socio de Eroski en Caprabo, y tiene múltiples propiedades, especialmente en el sector minorista, así como en el energético, en el que hizo fortuna gracias al gasoducto eslovaco Eustream y a adquirir minas de carbón para explotarlas hasta su prohibición; pero también ha invertido en centrales de biomasa. Fue accionista del diario Le Monde, y es dueño del Sparta de Praga de fútbol, amén de accionista del West Ham.
Las tiendas culturales combaten en varios frentes: además de la competencia del online, que les afecta especialmente (más que a la alimentación, por ejemplo), compiten con entretenimiento de todo tipo, en particular el audiovisual de las plataformas de streaming. La operación de Kretinsky, que ya es accionista del grupo, podría reimpulsar a la compañía, como hizo con su entrada en Eroski, necesitada de apoyo financiero. Y que el oferente sea europeo subraya su carácter defensivo frente a empresas de otros continentes.
El difícil objetivo de Emiratos de atraer a turistas de todo el mundo
Emiratos Árabes Unidos, como otros países del Golfo, busca cómo diversificar su economía más allá del petróleo; para ello, sin embargo, es muy útil contar con los ingresos que proporciona este. Tanto para adquirir empresas en el extranjero, o participaciones en ellas (en particular, en firmas de energías renovables), como para impulsar el turismo. En este caso, el objetivo es atraer a visitantes de territorios lejanos, pues el grueso por ahora es de viajeros procedentes de las cercanías. Es un reto complicado, dada la gran competencia de destinos con más tradición, y con temperaturas en general más suaves.
El rechazo al decreto social no se basa en un debate de hondura
Es verdad que en el Congreso los Gobiernos abusan de la táctica de utilizar decretos ómnibus, que mezclan medidas de corte a veces muy distinto, pero en esta ocasión la mezcla tiene sentido: se combina la revalorización de las pensiones con otras políticas sociales relacionadas con los alquileres o los suministros básicos. El PP ya ha dicho que votará no, y Junts se lo está pensando. Probablemente sería más eficaz trocear el decreto, pero tampoco se observa un debate de hondura sobre la pertinencia y la sostenibilidad de las distintas medidas, y el rechazo a aprobarlas parece deberse más al deseo de exhibir la debilidad del Gobierno –que no es mayor que la de la unidad de la oposición, incapaz de formar un frente común– que a la crítica razonada.
La frase del día
Si Ucrania quiere un rápido crecimiento y una rápida reconstrucción, queremos grandes descuentos en los derechos de aterrizaje una vez haya un acuerdo de pazMichael O’Leary, CEO de Ryanair
El choque conceptual de intentar institucionalizar las criptos
La incertidumbre global puede explicar el afán por acaparar oro, un activo que representa un patrón común de valor para los humanos, más allá de las instituciones concretas y de las monedas fiduciarias, que en los últimos siglos han ocupado su lugar como sistema de intercambio. La duda es si el bitcoin y otras criptos pueden asumir el papel del oro. A diferencia de los metales, las monedas virtuales no tienen usos tangibles y reales: en este caso, se basan única y exclusivamente en el valor que les den sus usuarios. Se supone que serán más valiosas cuanto menos institucionalizadas estén, algo que choca con la entrada de empresas que apuestan por la tesorería de estos activos, y que cotizan ya en Bolsa o pretenden hacerlo. Suena a choque conceptual.