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El Foco
Opinión
Texto en el que el autor aboga por ideas y saca conclusiones basadas en su interpretación de hechos y datos

Cómo fomentar la relocalización de la industria en España

La reubicación de la activa productiva es una gran oportunidad, pero para ello hay que hacer reformas estructurales importantes

Investigación con semiconductores.
Investigación con semiconductores.reuters

Los grandes acontecimientos que hemos vivido en los últimos años han tenido efectos en la globalización de la economía. El concepto de globalización ha sufrido muchos cambios en el tiempo, pero podríamos definirlo como la interconexión de los países del mundo en diferentes campos, como el económico, el político y el social.

Las recientes interrupciones de la cadena de suministro relacionadas con la pandemia, la guerra de Ucrania, el aumento de los costes de transporte, el riesgo arancelario y otros factores geopolíticos platean numerosas dudas sobre el futuro de la globalización, o al menos de la forma en que la conocemos ahora. La nueva realidad puede hacer necesaria una relocalización de la actividad productiva, hasta ahora ubicada en países emergentes. De acuerdo con la encuesta de Gartner realizada a mediados de 2022 entre 400 líderes de la cadena de suministro, el 74% de ellos realizó cambios en el tamaño y ubicaciones de su red de abastecimientos. A medida que las restricciones mencionadas anteriormente, unidas a la inflación, los objetivos de sostenibilidad y a la presión que ejercen las políticas nacionales sobre las cadenas de suministro globales, ha hecho necesario para las grandes compañías multinacionales se adapten a este nuevo entorno.

Por su parte, las grandes potencias mundiales como Estados Unidos y la Unión Europea se están planteando un rediseño de sus políticas industriales para reducir dependencias del exterior que pueden ser claves para su economía.

EE UU, por su parte, ha aprobado la Inflaction Reduction Act (IRA), que ha provocado un debate y reacciones muy importantes en el seno de la UE y de sus Estados miembros, cuyos intereses están generalmente alineados. La ley de reducción de la inflación norteamericana, aprobada en 2022, tiene como objetivo reducir la inflación mediante la reducción del déficit y se centra en la producción de energía sostenible y barata. Pero hay un numeroso paquete de leyes asociadas a la IRA, como normas para financiar la producción de semiconductores en Estados Unidos, mejorar la cadena de suministros, ciberseguridad, mayor inversión en investigación, reformas educativas, etc.

Europa ha respondido siguiendo el ejemplo de Estados Unidos y, en marzo de 2023 aprobó la Ley de Industria net-zero que se engloba dentro del Green Deal y la Ley de Materias Primas Fundamentales. Dicho de otro modo, la Comisión Europea ha lanzado una batería de normas con el objetivo de reducir emisiones, ser capaces de fabricar dentro del territorio estos componentes estratégicos para bajar las importaciones y convertirse en líder industrial, aumentar o conseguir la independencia energética mediante el uso del hidrógeno (Banco Europeo de Hidrógeno), energía fotovoltaica y otras fuentes de energía renovable, y aplicando una reforma en la configuración del mercado eléctrico. Para lograr estos objetivos, la Unión Europea se compromete a crear unas condiciones favorables que motiven la transición sostenible hacia una industria de cero emisiones.

La UE debe prestar a este tema la máxima atención, ya que presenta dependencias externas fundamentales en áreas como el comercio, la energía, las materias primas, la digitalización, las finanzas y los mercados laborales, según un estudio reciente publicado por el BCE, y estas dependencias son comunes a la UE y a los Estados que la forman.

¿Puede España jugar un papel importante en la relocalización de la industria? ¿Cómo afectaría a nuestro país? ¿Qué podemos aportar a las empresas para que se establezcan en España? ¿Ha fracasado la globalización? Estas son algunas de las preguntas que hay que plantear. Sin duda, España puede jugar un papel muy importante en la relocalización por muchos motivos, pero tiene que llevar a cabo reformas estructurales importantes. Su posición geográfica y ventaja natural para la producción de energía renovable, junto con una infraestructura de primer nivel, puede ayudar a impulsar la industria de cero emisiones. España deberá acometer un paquete de medidas para construir un marco legislativo favorable, así como incrementar el gasto en I+D, reformar la educación para orientar a la población activa hacia la nueva industria e incluso otorgar suelo en regiones con alto nivel de despoblamiento con el fin de salvar áreas empobrecidas. En especial, se deben impulsar políticas para mejorar la burocracia como modo de facilitar el acceso a la financiación y constitución de empresas y de estimular las alianzas público-privadas para alcanzar estos objetivos. No debemos olvidar que España tiene un marco legal robusto y que es supervisado por la Unión Europea, lo que otorga a nuestro país y empresas un alto grado de protección jurídica.

La teoría económica nos muestra que España puede y debe convertirse en un jugador destacable dentro de los planes europeos, pero ello va a requerir de una voluntad política firme, y es nuestra clase política la que deberán acometer estas reformas de manera consensuada y consistente a lo largo del tiempo.

Lola Solana es presidenta del Instituto Español de Analistas

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