La banca española y europea se despeñan en Bolsa pese a sus beneficios récord
Los buenos resultados no bastan para un mercado que exige superar expectativas y que también se preocupa por la deuda pública y el crecimiento de la economía

Gran parte de los bancos europeos han presentado resultados este mes, muchos de ellos aumentando beneficios a niveles de récord una vez más e incluso superando las expectativas del mercado. Sin embargo, el sector bancario europeo ha caído más de un 10% en octubre, convirtiéndose en el que peor desempeño ha tenido, mientras que el Stoxx 600 se apunta un alza en el mes del 2,4%. Los españoles, con el Santander como el peor parado, son, junto a franceses y británicos, los que peor rendimiento han obtenido.
En el sector bancario el mercado ya no se conforma con beneficios elevados. El Santander ha ganado entre enero y septiembre un 20% más que en el mismo periodo del año anterior, pero cae un 10,4% esta semana. El BBVA ganó un 16% más en lo que va de año, sin embargo, cierra este viernes con una caída superior al 6%. “En el Santander, las mayores expectativas y la debilidad de Brasil han pesado sobre la cotización”, apunta Manuel Pinto, director de investigación de XTB. “En el BBVA, los inversores han penalizado un margen de intereses en España y una ratio de capital inferiores a lo esperado”, explica. Además, la demanda de hipotecas se ha desplomado en toda Europa en el tercer trimestre, con España a la cabeza.
Ambas compañías se han visto afectadas por sobresaltos políticos en países en los que tienen una exposición importante. En el caso del BBVA, según Nuria Álvarez, analista de Renta 4, la atención ha estado puesta en su negocio en Turquía, por el deterioro crediticio del país, con una expectativa de inflación que la propia entidad admite que “ofrece poco consuelo”. El Santander ha estado especialmente lastrado por la sorpresiva victoria de Lula da Silva en las elecciones, lo que desencadenó una drástica corrección en el mercado. Pero, más allá de estos casos concretos, el castigo ha sido general.
En Europa, según señala Barclays, la temporada de resultados en banca ha coincidido con “un sentimiento general de aversión al riesgo por la IA y renovadas preocupaciones políticas y fiscales en Francia”. Allí, los principales bancos cierran el mes con contundentes números rojos: BNP Paribas cae cerca de un 10%, Société Générale más de un 12% y Crédit Agricole casi un 15%.
A este clima de creciente preocupación se suman unos datos económicos en la zona euro que Barclays considera negativos, con una bajada en la confianza de los consumidores y una desaceleración de la actividad manufacturera. Los precios de la energía, con el barril de brent por encima de 117 dólares, ejercen presión inflacionaria, pero el castigo que ha sufrido la deuda soberana, especialmente en Francia durante las últimas semanas, pone al BCE en el centro de un complicado dilema. Y la expectativa de nuevas alzas de tipos, claves en el rally bursátil de la banca, podría no ser tan evidente como hasta ahora.
El BCE mantuvo sin cambios los tipos de interés tras la reunión de este jueves, en la que Christine Lagarde anunció su salida en febrero. “Lo importante ha sido la mención a que las condiciones financieras son ahora más estrictas, algo que se entiende como que el BCE no tiene tanta prisa por subir los tipos”, apunta Miguel Ángel Rico, director de inversiones de Creand AM. Según Christine Lagarde, los riesgos para las perspectivas de crecimiento de la eurozona siguen inclinándose a la baja, mientras que los riesgos para las perspectivas de inflación se inclinan al alza. “Esta combinación de riesgos complica claramente el camino del BCE”, señala Carsten Brzeski, director global de macroeconomía de ING.
Los bancos han crecido este año al calor de las subidas de tipos, algo que podría estar cambiando. “Los tipos altos tampoco son una ventaja ilimitada para la banca”, argumentan desde XTB: “Permiten cobrar más por los préstamos, pero también pueden encarecer la financiación, debilitar la demanda de crédito y aumentar los impagos”, asegura Pinto, director de investigación de la firma. “El elevado peso del sector financiero ayuda a explicar que el índice español haya quedado rezagado, en casi un 2% frente al Euro Stoxx 50″, sostiene.
La cola del Ibex 35 este mes está conformada íntegramente por entidades bancarias: el Santander cae un 16,4%, le sigue el BBVA con una caída del 13,7%, Bankinter con una rebaja del 11,8%, Unicaja algo más de un 10% y, por último, CaixaBank, que cede en el mes el 11%, pese a que sus resultados presentados este viernes no han tenido una mala acogida.
“Vemos la debilidad reciente como una oportunidad para agregar exposición de manera selectiva”, destaca Barclays en su último informe sobre la banca europea. El Santander, farolillo rojo del índice español en octubre —y es también el banco europeo que más cae en el mes—, se consolida como su opción favorita: “Demasiado crecimiento para ser tan barato”, defiende la entidad británica —que a su vez ha caído un 8,7% este mes—. Lo mismo ocurre con Bankinter, con una caída que JP Morgan considera que “no está justificada”, por lo que recomienda comprar valores de la compañía.
Pese a la corrección del sector, Barclays mantiene un mensaje relativamente constructivo sobre la banca europea. Subraya que los “fundamentales siguen siendo resilientes” y sostiene que el actual contexto refleja “un listón muy exigente y riesgos emergentes, más que un deterioro en la solidez del negocio”. En su opinión, el castigo del mercado ha sido más severo que el deterioro real del sector.