Schnabel (BCE) afianza la perspectiva de subidas de tipos en la zona euro: “Serán necesarias”
La economista alemana avisa de los efectos inflacionistas de segunda ronda y destaca los buenos datos económicos. El banco decide en dos semanas


Isabel Schnabel, miembro del Comité Ejecutivo del Banco Central Europeo (BCE), ha asegurado que los tipos de interés deben seguir subiendo, ya que el prolongado conflicto en Oriente Próximo y la inesperada fortaleza de la economía de la zona euro plantean riesgos al alza para la inflación. La economista alemana, principal portavoz del ala dura del banco (los llamados halcones, partidarios de mantener tipos altos para contener la inflación aun a costa de un menor crecimiento) se ha pronunciado un día después de conocerse que la economía creció algo más de lo esperado en el segundo trimestre (0,3% frente al 0,2%). La zona euro creció un 0,4% en ese periodo, tras haberse estancado a comienzos de 2026.
“Con el tipo de interés actual, es improbable que la inflación vuelva al objetivo a medio plazo y, por tanto, será necesario un endurecimiento adicional”, dijo Schnabel a Bloomberg. “Especialmente en el entorno actual de fortaleza de la demanda agregada, es fundamental evitar desde el principio la aparición de efectos de segunda ronda, porque actuar tarde podría exigir un endurecimiento mayor”. Es probable que el crecimiento de los precios al consumo supere el 2% durante un “periodo prolongado” debido a los elevados costes energéticos, dijo la autoridad alemana. Esperar a actuar hasta que esa situación se traslade a los salarios dejaría a los responsables de política monetaria “por detrás de la curva”, advirtió.
Las palabras de Schnabel son la declaración más explícita por parte del BCE en las últimas semanas, en las que en todo caso otros miembros del consejo de Gobierno, como Olli Rehn (Finlandia) o Martin Kazaks (Letonia) ya habían apuntado la capacidad del banco para reaccionar ante la inflación, sugiriendo posibles alzas de tipos. El mercado ya cuenta con ello. Los inversores descuentan que los tipos subirán un cuarto de punto en la reunión del próximo día 10: asignan una probabilidad del 95% al repunte. Además, el banco publicará la actualización de sus previsiones económicas, cifras que ayudan a sustentar cambios en la política económica. El BCE subió tipos en junio por primera vez, del 2% al 2,25%, justo un año después de haber concluido un ciclo de bajadas que arrancó en 2023, cuando el tipo de depósito (referencia del BCE) estaba en el 4%. El BCE ha sido, de hecho, el primer gran banco central en elevar los costes de financiación tras la guerra con Irán.
Schnabel afirmó que los mercados “parecen comprender muy bien nuestra función de reacción”, sin precisar hasta qué nivel podrían seguir aumentando los costes de financiación. “La economía sigue siendo más fuerte de lo esperado y los datos recibidos han sorprendido repetidamente al alza”, dijo Schnabel, señalando la política presupuestaria, el aumento del gasto en defensa y el auge mundial de la inteligencia artificial como factores clave. “Los indicadores de confianza sugieren que el crecimiento sigue cobrando impulso”, afirmó, en referenci al índice IFO alemán, que ha marcado su mejor lectura en 12 meses en 88,8 puntos. “En comparación con las proyecciones del personal del BCE de junio, considero que los riesgos para el crecimiento económico están algo sesgados al alza”.
Los analistas coinciden en la fortaleza del dato. “Los detalles ofrecen un panorama más optimista; las empresas valoraron su situación actual como mucho mejor, lo que contrasta con los últimos meses, en los que la mejora general del índice se debió principalmente a un aumento de las expectativas. En general, la economía alemana ha hecho caso omiso de los obstáculos derivados de las tensiones en Oriente Medio”, indica UBS. “A pesar de los evidentes obstáculos que suponen los bajos niveles de agua, la interminable guerra en Oriente Medio y las dificultades para aplicar las reformas anunciadas, la economía alemana ha demostrado una resistencia inesperada. De hecho, parece encaminada a alcanzar su mejor resultado de crecimiento desde 2022″, añade ING. Los datos de confianza en Italia y Francia también han dado muestras de fortaleza, según UBS.
Sobre la inflación, que repuntó al 2,9% en julio, Schnabel advirtió de que las presiones energéticas están dejando de limitarse al petróleo y se están volviendo más persistentes. La evolución del gas natural es “especialmente preocupante” debido a los bajos niveles de almacenamiento en Europa, afirmó. “Esto plantea riesgos significativos al alza para la inflación”, dijo. “Cuanto más dure el conflicto, mayor será el riesgo y la intensidad de los efectos indirectos y de segunda ronda, especialmente si la demanda agregada sigue siendo sólida”.
Una de las cuestiones clave, en este sentido, es en qué medida puede el BCE elevar los tipos sin dañar la economía. El economista jefe, Philip Lane, ha indicado que el 2,5% (es decir, donde quedarían los tipos tras la eventual subida de junio) constituye actualmente el límite superior de una horquilla dentro de la cual los costes de financiación tienen un efecto neutral. El mercado de futuros, no obstante, espera otro repunte de un cuarto de punto, que podría llegar a finales de este año o a principios del próximo. “Cuánto endurecimiento adicional será necesario dependerá de los datos que vayan llegando”, afirmó Schnabel.