Kimi K3, la IA china más nueva, pone contra las cuerdas las salidas a Bolsa de OpenAI y Anthropic
El modelo Kimi K3, con una capacidad de procesamiento sin precedentes, se estrena este lunes. Moonshot, su desarrollador, prepara su debut bursátil para este año


El 27 de enero de 2025 todo cambió para el mercado de la inteligencia artificial. Por primera vez, el dominio de las tecnológicas estadounidenses, cuyo valor bursátil se había duplicado en dos años, se puso a prueba. Un desconocido laboratorio chino llamado DeepSeek irrumpió en las tiendas de aplicaciones con un lenguaje gratuito y tan potente como las versiones de pago de ChatGPT, que cuestan 20 euros al mes. El pánico se desató en las Bolsas y la aparente invulnerabilidad de la IA estadounidense quedó en entredicho. Nvidia borró unos 561.000 millones de euros de capitalización en una sola sesión, una pérdida nunca vista por ninguna cotizada en tan poco tiempo. Desde entonces, la racha alcista de la IA solo se ha visto sacudida por caídas puntuales, la más reciente entre los fabricantes de chips, y sin que la competencia china haya sido rival para la fiebre inversora por la tecnología estadounidense.
Ahora, en un momento especialmente delicado para el rally las cotizadas de la IA como serán las próximas salidas a Bolsa de OpenAI y Anthropic, que necesitan convencer al gran público del futuro de su negocio, el fantasma de Deepseek vuelve a acercarse. De nuevo, el disruptor es un laboratorio chino todavía poco conocido fuera de su país: Moonshot AI, con sede en Pekín, lanzará este lunes la versión completa de Kimi K3, ya disponible en una especie de versión beta desde la semana pasada. Como DeepSeek, Kimi K3 es en gran parte gratuito (aunque ofrece planes de pago con menos limitaciones) y tiene código abierto, permitiendo a cualquier usuario adaptarlo, ampliando su uso y favoreciendo el entrenamiento de este lenguaje a Moonshot AI.
“La ventaja de costes de China se apoya en un acceso más barato a los datos”, sentencian los analistas de JP Morgan en un informe a principios de este mes. Así, la IA china más reciente se ha desarrollado con 2,8 billones de parámetros, los ajustes internos que guían sus respuestas, casi dos veces más que DeepSeek y cerca de lo estimado para algunos modelos avanzados de los privados ChatGPT y Claude, las referencias del sector de la IA. “La capacidad de procesamiento de los modelos de IA chinos solía ir dos años por detrás de los modelos estadounidenses y ahora, con Kimi K3, son solo seis semanas”, estima Christophe Pouchoy, gestor de fondos de la firma francesa La Financière de l’Échiquier, en declaraciones a este diario.
El impacto de un nuevo momento DeepSeek ya se pone en el radar de los analistas de mercados, como Tony Sycamore, del bróker IG. Calcula que el nuevo modelo de lenguaje chino de bajo coste recorta en unos 232.000 millones de dólares (203.000 millones de euros) la valoración de Anthropic y en unos 82.000 millones (72.000 millones) la de OpenAI. Ambas compañías fueron valoradas en sus últimas rondas privadas en algo menos de un billón de dólares (880.000 millones), una cota que aspiran a alcanzar o superar con sus futuras salidas a Bolsa.
Kimi K3 has now Wiped Out $314 Billion in Implied Market Capitalisation from OpenAI and Anthropic on IG's pre-IPO Markets since Friday;
— Tony Sycamore_IG (@Tony_Sycamore) July 20, 2026
The impact of Kimi K3unveiled on Friday and widely reported to rival top offerings from OpenAI and Anthropic — continues to be felt today.… pic.twitter.com/13wq5C2psE
“Si se acelera la adopción de Kimi K3 y de otros modelos de código abierto, vemos riesgos para las valoraciones actuales de los laboratorios estadounidenses de IA de vanguardia (ChatGPT y Claude)”, estima Enrico Chinello, analista de Julius Baer, en comentario a este diario. “Los múltiplos de estas compañías se apoyan en la capacidad de cobrar precios elevados por modelos avanzados cerrados, y esta oleada de alternativas inteligentes de código abierto erosiona parcialmente ese argumento”, añade.
Rentabilidad, rentabilidad, rentabilidad. Esta ha sido la clave para el mercado, el principal argumento de los analistas para explicar por qué la racha bursátil de la IA continúa pese a las numerosas caídas a lo largo del camino y por qué algunas cotizadas se han quedado por el camino, como el proveedor de infraestructura y capacidad de computación Oracle, que llegó a rozar el billón de dólares de capitalización bursátil y ahora vale apenas un tercio de aquel máximo.
La rigurosidad del mercado con las compañías cotizadas se ha manifestado estos últimos días como nunca con SpaceX. La compañía de Elon Musk, que presentará el 4 de agosto sus primeros resultados trimestrales, ha visto su valor de mercado dispararse y desplomarse a lo largo de su primer mes como cotizada. Hoy cotiza un 8% por debajo de su estreno en el parqué el pasado 12 de junio y ha reducido a la mitad su valor bursátil desde sus máximos. Una piedra en el camino para una compañía que, durante más de una década en los mercados privados, había defendido bien sus valoraciones, a veces pasando casi un año sin una ronda de financiación (como ocurrió entre 2024 y 2025) y siempre al alza hasta superar el billón de dólares tras la fusión con xAI.
El golpe de la IA china a las valoraciones de Anthropic y OpenAI, y al mercado tecnológico estadounidense en su conjunto, no se limita al lanzamiento de Kimi K3. Desde el servicio de Inteligencia de Bloomberg, los analistas de tecnología Mandeep Singh y William Tong añaden que esta tendencia de modelos de código abierto cada vez más potentes y baratos “podría aumentar la presión a la baja sobre el precio de los tokens de todos los competidores de grandes modelos de lenguaje”. Los tokens son las unidades en las que la IA divide el texto para procesar una petición y generar una respuesta. En la práctica, sirven para medir y cobrar el uso de los modelos de lenguaje.
Según la consultora Artificial Analysis, que evalúa los modelos de IA mediante nueve pruebas de conocimiento, razonamiento y programación, Kimi K3 ofrece un rendimiento muy similar al de Claude 5 y ChatGPT 5.6, aunque cuesta, por tarea, aproximadamente la mitad del primero y un 5% menos del segundo. A la vista de estas capacidades, la demanda del nuevo modelo chino se ha disparado y Moonshot AI ha congelado temporalmente las nuevas suscripciones para evitar la saturación de sus servidores. “El ecosistema chino de IA parece estar más optimizado para una implantación generalizada en la economía real. Para los inversores, la principal conclusión es que la ventaja de China quizá no radique tanto en igualar a EE UU en todos los indicadores de vanguardia como en impulsar una adopción escalable y eficiente en costes”, apuntan desde JP Morgan.
La fórmula de la IA china —código abierto y bajo coste— ya atrae también a los grandes inversores de su país. Según Bloomberg, Moonshot AI ya ha formalizado además su salida a Bolsa, prevista para los próximos meses, tras haber cerrado una ronda de financiación con una valoración de unos 26.000 millones de euros. Cifras que palidecen frente a los 880.000 millones de OpenAI y Anthropic. Otros competidores chinos de código abierto y bajo coste, como Jijian Vision, creadora del chatbot GigaAI, también ya han solicitado su debut bursátil, previsto para finales de este año. DeepSeek fue solo el principio.