El Mundial de fútbol impulsará las ventas de cerveza: se esperan 1.000 millones de pintas más de lo normal
El banco de inversión Jefferies prevé un incremento de aproximadamente un 0,3% en el volumen total de ventas


La celebración del Mundial de Fútbol puede dar una alegría a los grandes grupos cerveceros. El torneo —que organizan Estados Unidos, México y Canadá— dejará un consumo de 1.000 millones de pintas de cerveza extra en todo el mundo. Son 568 millones de litros más de los proyectados en las previsiones de este año, que equivaldrían a un incremento del 0,3% en las ventas totales de cerveza en el año.
Los datos parten de un estudio del banco de inversión estadounidense Jefferies publicado esta semana. Los analistas han estudiado las últimas seis ediciones del Mundial y utilizado datos de la consultora Euromonitor. Concluyen que el campeonato ha actuado como un catalizador clave del consumo de cerveza todos los años de celebración —aunque de forma irregular, y dependiendo de factores externos como la crisis por la guerra de Ucrania o la pandemia—. El mercado ya esperaba un incremento del consumo mundial de cerveza de en torno al 1,7% para este año. Los analistas de Jefferies atribuyen tres de esas décimas al efecto directo del Mundial.
Los expertos tienen motivos para el optimismo. En primer lugar, el torneo de 2026 —que empieza el 11 de junio y acaba el 19 de julio— va a tener más partidos que las ediciones anteriores. Se disputarán 104 encuentros, frente a los 64 de 2022, un 62% más. También durará 39 días, diez más que hace cuatro años, y participarán 48 equipos, un 50% más que en el Mundial de Qatar.
Son más días de fútbol y más consumidores potenciales de cerveza. Según Jefferies, se multiplicarán las ocasiones de consumo, sobre todo en los bares. Y es que el impacto del Mundial en la venta de cerveza será, ante todo, un fenómeno hostelero.
Durante la celebración de los tres últimos campeonatos mundiales, el volumen de venta de cerveza en bares y pubs subió, de media, un 3% en cada edición. “La Copa del Mundo no solo está cambiando el momento del consumo, sino que crea nuevas ocasiones para beber en pubs, bares y restaurantes”, dice el informe del banco estadounidense.
En cambio, el torneo no afecta prácticamente nada al consumo que califican como off-trade —es decir, las latas que se compran en supermercados y se beben en casa—, que se mantiene plano.
Los países que más cerveza consumirán son, previsiblemente, los de Europa occidental. “Tienen una cultura futbolística muy arraigada, el fútbol cuenta con una elevada presencia en los locales de consumo y, lo que es más importante, disfrutan de unos horarios de partido favorables”, explican los analistas.
El horario es precisamente uno de los factores que más interviene en las ganancias de las cerveceras, y el informe lo califica de “variable invisible”. Los partidos que se disputan durante el horario de consumo —más o menos de 17:00 de la tarde a 23:00 de la noche, como ocurre en muchos países europeos durante las rondas finales— registran una participación en los bares y unas compras al por menor “notablemente superiores a las de los partidos que se disputan a primera hora de la mañana o al mediodía”.
Las compañías cerveceras cuyos principales mercados sean países a los que la transmisión de los partidos no beneficia, como por ejemplo Japón o Nueva Zelanda, no recogerán grandes beneficios.

Según los datos de los últimos cinco mundiales estudiados por Jefferies, el mayor efecto se concentra siempre en los países anfitriones del torneo. En el Mundial de Alemania, en 2006, la compra de cerveza subió un 3,6%, el mismo porcentaje en Sudáfrica cuatro años después. Los brasileños bebieron un 4,8% más de cerveza en 2014 y los rusos un 5,3% en 2018. El caso especial fue el del último campeonato en Qatar, que provocó un repunte del 26% en la compra de cervezas en el país; un valor atípico que se explica por la llegada masiva de turistas y porque el mercado del alcohol está muy restringido de normal en los países de Oriente Medio.
El rendimiento del equipo nacional no influye en el consumo de cerveza; los aficionados beben tanto si su equipo gana como si pierde. “Los países anfitriones son los más importantes; el consumo se mantiene incluso sin que el equipo llegue muy lejos”, dice el documento. Estar clasificado sí aporta un pequeño impulso —un incremento de un 1,5% desde su tendencia natural, solo cuatro décimas más que los países que no se clasifican—, pero avanzar rondas apenas añade ningún efecto. “De hecho”, apuntan los analistas, “los países campeones muestran un crecimiento medio prácticamente idéntico al del conjunto del mercado en un año de Mundial”.
AB InBev, el grupo cervecero que más se beneficiará del Mundial
Las grandes cerveceras beneficiadas por el torneo de fútbol serán, mayoritariamente, AB InBev y Heineken, dos de las multinacionales con mayor exposición en Estados Unidos, país que acogerá el 75% de los partidos. El primero es el grupo de Budweiser, Corona o Stella Artois, entre otras. Su fuerte presencia en los tres países anfitriones y su condición de patrocinador oficial de la FIFA podrían elevar sus volúmenes anuales en torno a un 0,5%, el que sería el mayor incremento del sector, dice el informe.
Heineken también se beneficiará del campeonato, con un impacto estimado del 0,27%, gracias a su exposición a América Latina y a Europa. La tercera en la lista sería Carlsberg, con un incremento estimado del 0,15%, debido a su menor presencia en América del Norte y a una mayor exposición a Asia, donde los horarios son menos favorables al consumo social. El estudio de Jefferies subraya que el Mundial no va a alterar por sí solo la tendencia estructural del mercado cervecero, que vive un momento complicado. Los fabricantes se han visto obligados durante el último año a cerrar el grifo en muchos países europeos debido a la caída del consumo derivada de la inflación. Sin embargo, el fútbol sí puede contribuir a mejorar el nivel de ventas este año y, consecuentemente, favorecer una revisión al alza de las expectativas de largo plazo del sector. “Después de cinco años consecutivos de volatilidad, el mercado de la cerveza debería mejorar en 2026″, aseguran los expertos del banco.